¿Podrá acabar Fernando Alonso la primera carrera del Mundial de Fórmula 1, dentro de diez días en Australia? Esa es la pregunta que muchos aficionados se hacen después de la desastrosa pretemporada del equipo McLaren, que no pudo completar más de once vueltas seguidas en los test de Montmeló por culpa de las averías.

Y, efectivamente, la carrera inaugural de Melbourne se presume muy, muy complicada para Alonso, pero la temporada es larga (20 Grandes Premios) y McLaren tiene capacidad para reaccionar a lo largo del curso. Motivos para ser pesimista los hay, por supuesto, y casi todos señalan al motor Honda como principal responsable, pero también queda un resquicio para la esperanza.


MOTIVOS PARA EL PESIMISMO
Vibraciones. El motor Honda provoca demasiadas vibraciones cuando funciona a altas revoluciones que desencadenan fallos eléctricos o, incluso, en la rotura del motor de combustión. Esas vibraciones no se detectaron en el banco de pruebas.

Motor eléctrico. Proporciona poca potencia extra en comparación con los motores eléctricos del resto de fabricantes.Además, las baterías tardan demasiado tiempo en recargarse, lo que implica que el apoyo eléctrico puede utilizarse menos veces a lo largo de una carrera.

Falta de rodaje. McLaren solo completó 425 vueltas al circuito deMontmeló en la pretemporada y eso significa que llegará a Australia con menos de 2.000 kilómetros de rodaje, muy lejos de los más de 5.000 completados por Mercedes. La falta de kilometraje supone que McLaren ha tenido poco tiempo para pulir posibles defectos del chasis y para trabajar en la puesta a punto del coche.

Cuatro unidades. Este año los pilotos solo tendrán cuatro motores para afrontar todo el Mundial, una unidad menos que en 2016.  McLaren necesitó cinco en los primeros cuatro días de test de pretemporada.

MOTIVOS PARA EL OPTIMISMO
Potencia limitada. El motor Honda no pudo trabajar a pleno rendimiento en los test porque  provocaba fallos mecánicos. Se desconoce, por lo tanto, cuál puede ser el rendimiento real del propulsor japonés cuando solucione sus problemas de fiabilidad y mejore sus sistemas eléctricos. La potencia generada en el banco de pruebas durante su fase de desarrollo era esperanzadora.

Sin tokens. La eliminación del sistema de tokens implica que los fabricantes de motor tendrán este año más libertad para desarrollar sus propulsores y para corregir errores una vez iniciado el Mundial. Imprescindible para que Honda pueda reaccionar.

Presupuesto. Honda es uno de los principales fabricantes de automóviles del mundo y su prestigio está en juego. La multinacional japonesa ha destinado un presupuesto importante para la Fórmula 1 y no escatimará recursos para intentar solucionar sus problemas.

Aerodinámica. Desde McLaren aseguran que el chasis diseñado en Woking por Peter Prodromou, uno de los ingenieros aerodinámicos más prestigiosos del paddock, puede competir con los mejores. «Con un motor Mercedes ya estaríamos ganando carreras», dijo Eric Boullier, director de McLaren, en una entrevista en As.