La historia se repite de nuevo con la organización de los Cavaliers, que pasaron de luchar por el título de liga a estar en pleno caos tras la salida del hasta ahora gerente general, David Griffin, a quien el dueño del equipo, Dan Gilbert, decidió no renovarle su contrato.

De nada le sirvió a Griffin el haber conseguido la vuelta de LeBron James a los Cavaliers, disputar tres años seguidos las Finales de la NBA, ganar el primer título de liga en la historia del equipo, y además tener el apoyo de la gran estrella del equipo y la mayoría de los jugadores.

Gilbert siguió con su trayectoria de no dar ninguna renovación en el cargo a un directivo importante y vuelve a apostar por el riesgo de conseguir a otro profesional que tal vez no logré lo conseguido por Griffin.

Después de ser eliminados con claridad por los Warriors en la lucha por el título de liga que defendían, y de estar a las puertas de un sorteo universitario importante y mercado de agentes libres, Gilbert decidió el despido de Griffin, artífice de la etapa de mayores éxitos que ha tenido la franquicia en su historia.

De nada le sirvió a Griffin el haber conseguido la vuelta de LeBron James a los Cavaliers

Pero Griffin se convirtió en la cuarta víctima de Gilbert que ha pasado por el puesto de gerente general de los Cavaliers en los 12 años que tiene la propiedad del equipo.

Nadie entiende bajo que criterio, Gilbert, tomó la decisión de despedir a Griffin cuando el equipo se encuentra en la necesidad de reforzar su plantilla si quiere volver a competir con los Warriors, que viven la realidad opuesta de franquicia que hasta el Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales, el alero Kevin Durant, se va a bajar el salario para que su compañero Andre Iguodala pueda seguir.

Pero además, James está a solo un año de cumplir el contrato que le liga al equipo en su segunda etapa y podría quedar de nuevo como agente libre e inclusive ya se habla que su objetivo está puesto en llegar a una gran franquicia como la de Los Angeles Lakers, y más después que ya cumplió su palabra y promesa de darle un título a Cleveland.

Sin embargo, a nadie extraña la realidad que se vive dentro de la organización de los Cavaliers, equipo que ha estado siempre funcionando en medio del desorden, que remitió algo con el título sorpresa que ganaron en el 2016 al remontar un parcial adverso de 1-3.

El colapso de los Warriors hizo posible el triunfo de los Cavaliers que al final han demostrado que no tienen ni equipo ni organización de mantener el nivel de ganadores.

Pero lo que más frustra a los seguidores de los Cavaliers y a los propios jugadores es la actitud siempre contradictoria de Gilbert que había manifestado estar contento con el rumbo del equipo, y negó que vislumbrara grandes cambios.

James está a solo un año de cumplir el contrato que le liga al equipo en su segunda etapa y podría quedar de nuevo como agente libre

Pero cuando llegó la hora de enfrentar el futuro del equipo y se sentó con Griffin, el hombre que hizo posible el resurgir del equipo, Gilbert no coincidió nada con la idea que le presentaba el ya exgerente general y estableció su despido.

"Estamos ahora en un momento en que la sintonía no es adecuada para que sigamos juntos", recalcó Griffin en un comunicado, una confirmación de que Gilbert tiene control absoluto sobre lo que se debe hacer dentro del equipo.

Sin importar, que la última decisión tomada por Gilbert, llega en el peor momento, cuando los Cavs se enfrentan al sorteo universitario del jueves sin selección alguna, y analizarían la posibilidad de hacerse con los aleros Paul George (Indiana) o Jimmy Butler (Chicago) mediante traspaso.

Un refuerzo que necesitan si quieren volver a competir como equipo con aspiraciones de disputar de nuevo el título de liga.

Adamás, Gilbert vuelve a enfrentarse a James, quien ya le perdonó tras haberlo llamado de todo en una carta abierta cuando en el 2010 decidió abandonar a los Cavaliers por los Heat de Miami, y al enterarse del despido de Griffin mandó un Twitter nada amigable hacia el polémico dueño.

"¡Si nadie te apreciaba, Griff, yo lo hice, y ojalá lo haga también la gente de Cleveland!", afirmó James. "Gracias por lo que hiciste por el equipo en tres años. Ganamos un título".

James reflejó con su Twitter el sentir del resto de los jugadores de los Cavaliers y de los aficionados, que vuelven a vivir de nuevo toda la incertidumbre y el caos en el que parece sentirse mejor Gilbert, aunque esta vez pueda costarle perder de nuevo a la gran figura de la NBA y para siempre.