La tenista española Garbiñe Muguruza derrotó en la noche de este viernes a la estadounidense Christina McHale en el Masters de Miami, pero durante el partido protagonizó una bronca con su entrenador, el francés Sam Sumyk.

"No vuelvas a decirme que cierre la puta boca", le espetó en inglés Sumyk a Garbiñe, tras las quejas de la tenista. En el circuito femenino, los entrenadores pueden bajar a la pista para hablar con sus jugadoras.

Tras las palabras de Sumyk, Muguruza ha pedido disculpas inmeditamente.

No es la primera vez que Garbiñe pierde los nervios con su entrenador en pleno partido. El año pasado, en Indian Wells, y casualmente también ante McHale, Muguruza no pudo reprimir las lágrimas: "¿Cómo voy a calmarme? No quiero jugar más".