Un joven hincha del equipo argentino Belgrano ha fallecido este lunes tras ser arrojado durante el partido del domingo ante Talleres al suelo a una altura de tres metros desde una grada del Estadio Mario Alberto Kempes en la ciudad de Córdoba, Argentina.

La víctima, de 22 años e identificada como Emanuel Balbo, fue trasladada al hospital "con vida, asistido mecánicamente, con su corazón latiendo, pero sin actividad cerebral" y ha fallecido horas después.

Por su parte, la familia de Balbo indicó que donará los órganos del joven tras conocer que "tenía un uno por ciento de posibilidades de sobrevivir", según les informaron médicos del Hospital de Urgencias.

Dos detenidos

La fiscal encargada del caso, Liliana Sánchez, confirmó este domingo la detención de dos de los tres implicados en la agresión. Horas antes de dicha confirmación, el jefe del operativo policial del partido entre Talleres y Belgrano, Jorge Gómez, dijo que se había identificado a tres de las personas que aparecen en la foto arrojando al joven desde la grada, uno de ellos identificado como Óscar Gómez.

A mí hace cinco años me mataron a mi hijo. Y Emanuel va a la cancha y se encuentra con uno de los que lo mataron. Ahí se armó el problema Según los allegados de la víctima, Balbo comenzó la pelea que desencadenó en el trágico final, cuando agredió a otro hincha que lo había señalado como simpatizante del equipo contrario. A la discusión se sumaron otros individuos, por lo que el joven quiso abandonar el lugar saltando por una de las bocas de la tribuna, pero estos lo empujaron hasta arrojarle al suelo, con el que se golpeó gravemente el cráneo.

Sin embargo, otras de las declaraciones de los familiares del hincha del Belgrano apuntan a una vieja disputa entre el joven y sus agresores, ya que el padre de la víctima, Raúl Balbo, aseguró que Gómez es un antiguo vecino del barrio Ampliación Ferreyra —donde vive actualmente la familia— con quien tuvieron problemas en el pasado, cuando Gómez asesinó al hermano de Emanuel en 2012, que tenía 14 años por entonces.

"Me mató un hijo y ahora me está por arrebatar otro", afirmó el padre en una entrevista concedida a Cadena 3 y que recoge Clarín. "Mi hijo no estaba robando en la cancha ni tenía un tatuaje de Talleres. El problema nace porque a mí hace cinco años me mataron a mi hijo. Y Emanuel va a la cancha y se encuentra con uno de los que lo mataron. Ahí se armó el problema", relató.

Por ello, al reconocer al asesino de su hermano en la tribuna, Balbo habría increpado a Gómez. Al verse indefenso, le acusó de ser del equipo contrario —a pesar de llevar la camiseta del Belgrano— para que los hinchas más radicales lo agredieran.