Otro fiasco de McLaren, esta vez en Bahrein. El motor del coche de Fernando Alonso se rompió cuando el piloto estaba en la Q2 del tercer gran premio del año, que se disputa en el circuito de Sakhir.

"Fue instantáneo", dijo el oventese tras bajarse del coche. Alonso, que había entrado de manera apurada en la Q2, a falta de cuatro minutos se dirigió al garaje para dejar su coche y no rodar más.

"El motor se ha roto. Ha sido una pena, la vuelta venía bien, había mejorado ya medio segundo la vuelta de la Q1, pero al salir de la última curva se rompió y después entré despacito en el 'pit lane'", señaló.

Alonso, que aseguró que no percibió nada que hiciese anticipar la rotura del motor, lamentó que se produjese cuando estaban rodando cerca de los mejores. "Estábamos muy cerca unos de otros. Las posiciones rondaban entre el doce y el quince, más o menos. Incluso en la Q1 estábamos a 1.2 de la pole position. Yo creo que, con el déficit de potencia que tenemos, en este Gran Premio se ha demostrado que de largo tenemos uno de los mejores chasis del campeonato", añadió.

"Si ya era difícil, ahora lo es más", dijo Alonso, que admitió que este domingo no podrán hacer la carrera "con toda la potencia. Espero que den con los settings y a ver qué pasa en la salida. Necesitamos más ayuda que nunca", aseveró.

Ahora, el bicampeón mundial anticipa un Gran Premio complicado. "Será una carrera difícil. Ya lo era, pero ahora más, cambiando la unidad de potencia para mañana, no habiendo warm up... No teniendo la posibilidad de calibrar el motor, seguramente no haremos la carrera con toda la potencia normal disponible, que ya es poquita. Así que será una carrera complicada", indicó. "Espero que den con los settings y a ver qué pasa en la salida. Necesitamos más ayuda que nunca", aseveró.