Hace siete años, Fiona Chrystall, medía cerca de 1,60 metros y pesaba unos 30 kilos.

Y eso que, durante gran parte de su vida, Fiona cayó en las garras de la anorexia.

"Había veces en las que no comía ni bebía nada en todo el día", relata la joven.

Pero eso, hoy por hoy, es pasado. Tiene 25 años y su refugio en la lucha está dando sus frutos. Eso y su capacidad de superación, como cuenta ella misma en la CNN.

Ahora es un luchadora aficionada de artes marciales mixtas, con la esperanza de convertirse pronto en profesional. "Caí en la lucha por accidente", asegura. "Tomé una clase mientras iba a la universidad y sentí que esto era para mí".

Logre hacer realidad o no su sueño, los resultados positivos de todo este proceso son visibles y así los relata ella misma en Instagram.

Final, Things I wish id known about recovery #day7: There is no such thing as a lost cause. ------------------------ Right be kind! Ive never shown anyone the photo on the left apart from my family and close friends 🙈 And I know its not pretty but be kind and bear with me! At 18 me and my wee maw were told i was a lost cause, Id had it so long and was so far gone that I would probably always be a chronic anorexic. At the time I was happy as anything, I had no desire to get better. But i know girls that have been told the same who are trying their best. At no point does recovery become unacheivable. It is possible and it is wonderful. Keep fighting little warriors. Www.b-eat.co.uk ------------------- #edaw2017 #anorexia #bullimia #anarecovery #miarecovery #recovery #edrecovery #edwarriors #mentalhealthawareness #fitness #stringisthenewskinny #wmma #secretlifeoffeedor #backtofightystuffnow

Una publicación compartida de Fee Feedor Chrystall (@feechrystall) el5 de Mar de 2017 a la(s) 7:49 PST