La española Garbiñe Muguruza, finalista en 2015, se situó a un paso de la final de Wimbledon al vencer a la rusa Svetlana Kuznetsova, por 6-3 y 6-4, y se medirá este jueves por un puesto en la final con la sorprendente eslovaca Magdalena Rybarikova, 87 del mundo.

La rival de Garbiñe Muguruza en una de las semifinales de Wimbledon se define a sí misma como una jugadora que ama la hierba y que cree en los milagros, y con esa disposición luchará este jueves contra la española.

La historia de la jugadora nacida en Piestany pero residente en Bratislava, que cumplirá 29 años el 4 de octubre, parece sacada de un libro en el que el esfuerzo y el sacrificio son los denominadores comunes.

Desde niña ya jugaba con pelotas incluso en la guardería. Luego, cuando creció le gustaba la estrategia de la suiza Martina Hingis y el juego de la alemana Steffi Graf, y empezó a apuntar en su juventud, pero tras sufrir operaciones de muñeca y luego un problema de cartílago en una rodilla, estuvo a punto de arrojar la toalla.

Parece sacada de un libro en el que el esfuerzo y el sacrificio son los denominadores comunes

Acabó el 2016 en el puesto 156 y tuvo que empezar esta temporada disputando torneos ITF, ganando los de Gifu y Fukuoka, consecutivamente, para regresar ya al circuito WTA en febrero.

Wimbledon siempre fue su sueño, a pesar de que había perdido ocho veces en primera ronda, y hasta este año solo había pisado la tercera ronda en 2015. En su décima aparición en el All England Club, ha explotado al fin, y es la única no cabeza de serie de las cuatro últimas.

De hecho, en treinta y cinco Grand Slams disputados, Rybarikova nunca llegó a la segunda semana de uno de ellos (solo alcanzó tres terceras rondas). Pero ahora disfruta de esta nueva oportunidad que el tenis le ha dado.

"Estoy muy feliz de estar en semifinales de Wimbledon. Es un sueño que tuve desde que era niña. Creo que cada jugador sueña con vivir momentos como este en su vida. Pero antes de este partido, me decía a mí misma que ya fue un logro haber llegado a estas rondas finales", comentó tras vencer a la estadounidense Coco Vandeweghe en octavos.

Rybarikova ha ganado cuatro títulos en su carrera, Washington (2012 y 2013), Memphis (2011) y Birmingham (2009). En este Wimbledon dio la sorpresa al derrotar a la checa Karolina Pliskova, tercera favorita, en segunda ronda, y luego avanzó con triunfos sobre la ucraniana Lesia Tsurenko, la croata Petra Martic, y Vandeweghe.

Su aparición en las semifinales de un Grand Slam por primera vez en su vida, llega precedida de una fenomenal campaña sobre hierba, ya que antes de Wimbledon compitió en tres torneos de pasto, con triunfos en los ITF de Surbiton e Ilkley, y las semifinales en Nottingham, ya de la WTA.

"Garbi es una jugadora fantástica. Es la favorita al título final", reconoció "Magda". Una vez más, estoy aquí para disfrutar del partido y luego ya veremos qué pasa. He jugado contra ella hace unos años y le gané, pero en una semifinal de Wimbledon es todo muy diferente", comentó para añadir: "Todo puede suceder, los milagros se producen".

Cuatro duelos existen entre ambas, (2-2), con victoria de la española en el Abierto de Australia e Indian Wells en 2013 (en ambas en pista dura) y triunfo de la jugadora de Piestany en París en 2013 (dura) y Birmingham 2015 sobre hierba, la superficie favorita de la eslovaca.

"Sé que mi juego (en hierba) se hace difícil para mis rivales. Solo intento mantenerlo", dijo al referirse a su gran revés cortado, y un profundo servicio que ha causado estragos este año en el All England Club.