Han acabado los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y el balance de los deportistas españoles es bastante desigual, con éxitos muy rotundos y fracasos bastante sonados. Con las brasas del pebetero olímpico aún calientes, éstas son las notas de nuestra delegación en Río:

Sobresaliente

Mireia Belmonte: abrió el medallero y logró el primer oro. La nadadora de Badalona no decepcionó y consiguió el primer oro de España en natación desde que Martín López-Zubero lo consiguiera en Barcelona 92. Se vació para el 200 mariposa y eso quizá le costó no lograr metal en los 800 libre, por ejemplo, pero había cumplido con creces.

Maialen Chorraut: la guipuzcoana llegó a Río con la esperanza de mejorar su bronce en Londres y lo logró, asegurando el segundo oro de la delegación española. Tras ser madre en este ciclo olímpico, la piragüista vasca cumple con uno de sus sueños.

Rafa Nadal y Marc López: su oro en dobles masculinos salvó una competición de tenis que prometía mucho pero que se fue desinflando para los españoles con demasiada rapidez. El catalán se mostró como ese gran doblista que hace años venía reivindicando España, mientras que el balear, que durante todo el torneo realizó un esfuerzo sobrehumano y que casi salda su presencia en Río con otra medalla, demostró que supo reponerse a sus lesiones y que fue un merecido abanderado.

Marcus Cooper Walz, Saúl Craviotto y Cristian Toro: el piragüismo, ya sin David Cal, sigue teniendo buena salud en España. Marcus Cooper, por un lado, y la pareja Toro-Craviotto por otro, lograron dos oros de mucho valor. El del balear de Oxford consiguió una medalla inesperada, mientras que la pareja del K2 200 siguió manteniendo el nivel. Por si fuera poco, Saúl Craviotto se convirtió en uno de los deportistas olímpicos más laureados de España tras lograr el bronce en la prueba de K1 200.

Carolina Marín: dijo que llegaba a Río a por el oro y el oro se llevó. La onubense de 23 años completa la triple corona (campeona de Europa, del mundo y olímpica) en un deporte en el que hasta hace poco era una utopía que una no asiática ganara algo. España es alguien en el bádminton y este deporte algo e España gracias a ella.

Orlando Ortega: el vallista hispano-cubano rompió la maldición del atletismo español en atletismo y consiguió una medalla, una plata en este caso, que rompía una mala racha desde que Joan Lino Martínez y Paquillo Fernández ganaran sendas medallas en Atenas 2004. Este habanero de 25 años emocionó a todo el país llorando, envuelto en la bandera de España, tras la carrera en la que consiguió su histórica segunda plaza.

Selección femenina de baloncesto: cuando en un torneo de baloncesto está Estados Unidos de por medio, ser plata es como ser el mejor de los humanos. Es lo que consiguieron las jugadoras dirigidas por Lucas Mondelo, una presea que demuestra que este deporte sigue gozando de buena salud en nuestro país y que premia a una generación irrepetible de jugadoras.

Ruth Beitia: era su última oportunidad. Con 37 años y gafada en Juegos Olímpicos, la cántabra llegaba a Río con un sueño, el de poder irse en lo más alto. Y lo logró. Tarde, con un concurso no excesivamente brillante (el salto más alto que se dio fue de 1.97), pero válido igual. La espera ha merecido la pena, porque es la primera mujer que logra un oro olímpico en atletismo para España y es el primer oro desde Barcelona 92. Ahora sí, y por si había alguien que lo dudaba, se puede decir que Ruth Beitia es la mejor atleta española de todos los tiempos.

Notable

Taekwondistas: el taekwondo español regresó de Río con dos medallas: la plata de Eva Calvo y el bronce de Joel González. La primera completó un fantástico torneo olímpico, pero en la final se vio apabullada por la británica Jade Jones, mientras que el segundo, pese a no reeditar su éxito en Londres, supo rehacerse tras caer en semifinales y acabar colgándose una medalla que mantiene el buen nivel de este arte marcial en España.

Selección masculina de baloncesto: el inicio de la selección de baloncesto en Río fue terrible, con dos derrotas ante Croacia y Brasil y una victoria apurada ante Nigeria. Pero los de Scariolo supieron reponerse y acabaron llegando a las medallas. El bronce es un buen resultado, pero viendo la generación que lo ha conseguido, deja cierto sabor agridulce. El errático inicio de la ÑBA forzó a vérselas en semis contra Estados Unidos y eso nos cerró el camino de la plata.

Lydia Valentín: la haltera berciana, que aún está esperando recibir de manera oficial el oro que logró en Londres 2012 (fue cuarta, pero las tres halteras que la precedieron dieron positivo), no se fue de Londres de vacío. Consiguió un bronce más que merecido en un deporte de poca tradición en España, pero que es uno de los clásicos del olimpismo. Valentín, además, conquistó a todo el país con su simpatía.

Gimnasia rítmica: sólo las rusas, que como en sincronizada parecen abonadas al oro, evitaron que Alejandra Quereda, Sandra Aguilar, Lourdes Mohedano, Elena López y Artemi Gavezou igualaran la hazaña de 'las Niñas de Oro' de Atlanta 96. Entraron en la final con la mejor nota y acabaron la primera rotación de la final también en cabeza. Sea como sea, su plata brilla con fuerza.

Carlos Coloma: el medallero parecía cerrado para España este domingo, hasta que un riojano con bigote de motero logró una medalla más hasta sumar la 17, la que empataba con Londres. El ciclista logroñés consiguió un bronce en mountain bike más o menos inesperada y gracias a un último ataque efectuado ante un francés que amenazaba su podio. Pese a su celebración, no muy olímpica, Coloma dio a España una alegría más.

Aprobado

Bruno Hortelano: su inesperado título de campeón de Europa de los 200 alimentó las esperanzas de los aficionados españoles, tan huérfanos de éxito en las pruebas de velocidad. Hortelano, que renunció al 100 para centrarse en el 200, hizo soñar con algo grande tras ganar su primera serie por delante de atletas como Yohan Blake, pero en semifinales se quedó a las puertas de la final, superado por atletas con los que en principio no se contaba. Para él queda que en esas semis superó a Blake (de nuevo) y a Gatlin que su mejor tiempo (20.12) le hubiera dado para el bronce en la final. Tiene un enorme futuro.

Waterpolo femenino: las chicas de Miki Oca tenían el listón muy alto. La plata de Londres era difícil de repetir, y en efecto, se quedaron en el camino. Se tuvieron que conformar con una sexta plaza que quizá es más cercana a su nivel real.

Hockey: las selecciones masculina y femenina de hockey se quedaron ambas en cuartos de final. Los chicos cayeron ante Argentina (que luego logró el oro) y las chicas ante Gran Bretaña. No tuvieron mucha suerte, pero en el caso de los chicos fue casi más doloroso por su excelente primera fase.

Balonmano: las 'Guerreras' eran la representación de España en balonmano, pero al final se fueron con mal sabor de boca. Las jugadoras españolas estaban haciendo un fantástico torneo que auguraba un éxito similar al de Londres (cuando fueron bronce), pero en el partido de cuartos ante Francia dejaron escapar una renta de siete goles a favor para acabar siendo eliminadas.

Rugby: estar era ya el premio. Los chicos quedaron décimos, pero las chicas lograron un dignísimo séptimo puesto que les dio un diploma olímpico que puede ser muy importante para esta modalidad de rugby (el sevens) en España.

Suspenso

Ciclismo: Ni 'Purito' ni Valverde. España buscaba empezar los Juegos con alguna medalla en la prueba en ruta, pero la carrera, muy accidentada, no estuvo nunca de cara para los españoles. En la prueba contra el crono, Jonathan Castroviejo se tuvo que conformar con un cruel cuarto puesto.

Miguel Ángel López: se daba su medalla casi por segura en los 20 km marcha, pero el murciano protagonizó una de las primeras grandes decepciones de España en los Juegos. El de Llano de Brujas acabó undécimo. En sus propias palabras, "no se encontró bien".

Atletismo: excepto Ruth Beitia, Orlando Ortega y Bruno Hortelano, la actuación de los atletas españoles ha vuelto a estar por debajo de lo exigido para una selección del nivel y de la tradición de la española. Ni en fondo ni en medio fondo los españoles han dado la talla, un problema que lleva ya varios años presente.

Voley playa: La pareja Gavira y Herrera (chicos) y Baquerizo-Fernández (chicas) se quedaron en octavos de final en el torneo olímpico de voley playa. En descargo de los varones, decir que fueron eliminados por los eventuales medallistas de oro.

Vela: si en algún deporte España siempre ha cumplido, éste ha sido la vela... hasta Río 2016. La delegación española se fue de vacío de Brasil, algo que ha ocurrido dos veces en los últimos 40 años (sólo en Montreal 76 había pasado lo mismo).