Es uno de los piragüistas españoles más laureados, pero ahora es noticia no por sus éxitos deportivos, sino por una gesta que no tiene nada que ver con esta disciplina pero sí con su profesión, la de policía nacional. Aunque en ese momento ni siquiera se encontraba de servicio, algo que le da más valor a su heroica acción.

El pasado lunes, a eso de las 10 de la mañana, Óscar Graña, tricampeón mundial de piragüismo maratón en C-2, se encontraba entrenando con su embarcación en el río Lérez (Pontevedra) cuando, de repente, a lo lejos vio "algo que chapoteaba" en el agua.

"Hacía demasiado ruido como para ser un pato o un perro, así que me acerqué. Vi que era un cuerpo al que le costaba mucho trabajo mantenerse a flote. Al estar ya a su altura, vi que tenía la cabeza totalmente sumergida bajo el agua, me tiré de mi embarcación, la enganché de la cabeza y logré sacarla del agua. La llevé hasta la orilla, donde le hice la reanimación, porque estaba prácticamente inconsciente. Al poco tiempo vi que expulsaba aire, la puse de lado y empezó a vomitar", relata el deportista a 20minutos.

Se trataba de una mujer de 61 años, y cuya familia había denunciado su desaparición días antes. Consumada la gesta, y con la mujer sana y salva, la lluvia de felicitaciones no ha cesado, incluso varios días después e incluso desde el Gobierno. "Me ha llamado el ministro del Interior [Juan Ignacio Zoido Álvarez]. Me ha dicho que ha sido una buena intervención, ha reconocido la valía de mi acción y se ha congratulado porque la mujer haya salvado la vida". También se ha puesto en contacto con él la familia de la mujer. "He hablado con su familia, da la casualidad de que uno de sus sobrinos es amigo mío, además. Ella está bien. Sus allegados me han dado las gracias por rescatarla y salvarla".

Ha sido un hecho importante, pero a nivel personal no ha cambiado nada, sigo con mi rutina habitual

Sin embargo, Graña le quita hierro a todo lo que está pasando: "Te das cuenta de que ha sido un hecho importante, pero a nivel personal no ha cambiado nada, sigo con mi rutina habitual". Tampoco se siente un héroe, pero sí acepta que se le considere algo así como el ángel de la guarda de la Ría. "Es cierto que han sucedido dos hechos similares en el río y he estado yo en ese momento. Pero, para mí ha sido una cosa normal".

Porque no es la primera vez que un hecho similar, y con el agente de protagonista, sucede en el mismo lugar. Óscar ya rescató a una mujer que se estaba ahogando en el río Lérez el 30 de julio de 2015. Sin embargo, aquella vez le dejó más tocado anímicamente. "La otra experiencia fue más dura por la primera imagen que me quedó de la mujer. Estaba totalmente inconsciente y con los ojos en blanco. Me quedé impactado. En esta ocasión, esa imagen tan profunda no la he tenido", relata.

Para ambas cosas tuvo que hacer un ejercicio de contención de los nervios y de mantener la calma. "Es imposible no tener nervios. Son situaciones en las que no sabes con lo que te vas a encontrar. Evidentemente, se controlan, pero no desaparecen".

"No me imaginé nunca ser noticia por esto"

Siendo uno de los piragüistas más laureados de nuestro país, Graña se lamenta de ser noticia por estas acciones, para él "normales", y no por sus éxitos deportivos. "No me imaginé nunca ser noticia por este asunto. Es un poco triste que, habiendo ganado mundiales y campeonatos de Europa, esto tenga mayor repercusión. Es lo que tienen los deportes minoritarios. Hay que aceptarlo porque está montado así, ante esto no se puede hacer nada".

A nivel personal, de mi profesión, salvar dos vidas es un tema muy reconfortante

El gallego, de 40 años, extrae lo bueno que le da el deporte y lo bueno que le da su profesión de policía para utilizarlo en ambos campos. "Sobre todo en el tema de mantener la calma. En las competiciones, mucho más en las internacionales, tienes que aprender a no dejarte vencer por la presión, algo que en mi trabajo de policía me sirve, porque necesitas mucha tranquilidad. Del trabajo me llevo al deporte la constancia y lo metódico que soy en el día a día".

Sin embargo, separa ambas en cuanto a nivel de satisfacción personal. Y también de esfuerzo. "la que más trabajo me da es mi faceta deportiva, porque tienes que estar todos los días, haga frío, calor, llueva  haga viento... Evidentemente, a nivel personal, de mi profesión, salvar dos vidas es un tema muy reconfortante, pero me cuesta mucho más esfuerzo mantener todo lo que tiene que ver con el deporte. Porque yo ni vivo de salvar vidas, ni le doy mayor importancia, es algo que está ahí y ya está. Lo importante es que tuvo un final feliz", resume orgulloso.

BIO Óscar Graña (Pontevedra, 1976) es uno de los deportistas más laureados del piragüismo español y, a lo largo de su carrera, ha logrado once medallas en los campeonatos del mundo de maratón —tres de ellas de oro— y ocho preseas en los europeos, en donde también se proclamó campeón en tres ocasiones.