El piloto de Ferrari Sebastian Vettel se mostró satisfecho con el rendimiento del nuevo monoplaza italiano, el SF70H, en los test de Montmeló, aunque no quiso lanzar las campanas al vuelo y reiteró que todavía tienen mucho trabajo por delante.

"El equipo está trabajando muy duro, pero todavía tenemos mucho trabajo por hacer. Hay muchas áreas en las que podemos mejorar, así que la lista de cosas por hacer es muy larga. Las reglas son diferentes para todos y el potencial de mejora es mayor", comentó.

El alemán no quiso hacer ningún pronóstico y tiró de ironía cuando le preguntaron si Ferrari podría plantar cara a Mercedes esta temporada: "No tengo una bola de cristal para saberlo. Tengo otras dos bolas, pero no me dicen demasiado".

Vettel insistió en que solo mira a corto plazo y adelantó que el Ferrari que se verá en la primera carrera de Australia será muy diferente al que está pilotando en los test: "Tengo mucha curiosidad por ver cómo cambia nuestro coche desde ahora y hasta Melbourne y cómo cambiarán también todos los demás. En Melbourne tendremos ya alguna pista de dónde estamos realmente".

Como la mayoría de pilotos, Vettel aplaudió el cambio de normativa porque ha permitido que los coches sean más rápidos: "Estamos más o menos en los niveles de rendimiento de hace diez años, con un montón de carga aerodinámica. También son coches más físicos y al final del día, te sientes cansado, pero esto es normal para la primera salida desde el invierno".