Las peleas en el fútbol base con los padres de los jugadores como protagonistas no dejan de ser noticia. La última ha sido en Navarra, en un partido de juveniles. Pero los casos se suman prácticamente cada fin de semana.

Como tantas otras veces –el lugar ya casi es lo de menos, aunque esta vez fue en Mallorca–, la violencia en el fútbol de formación volvió a hacer acto de presencia. Y apareció, de nuevo, en un campo modesto y, esta vez, ante niños de 12 y 13 años. Y volvió a tener un denominador común: los progenitores. Ellos pasan a ser protagonistas por encima de sus hijos, que muchas veces optan por tomar el camino que sus padres. Y es ahí donde lo que podría ser una anécdota se convierte en un problema grave.

El domingo era, además, el día menos oportuno, pero volvió a pasar. Coincidiendo con la festividad del Día del Padre, un partido que disputaban los equipos de fútbol Alaró y Collerense en la categoría infantil tuvo que ser suspendido después de que se iniciara una multitudinaria pelea entre padres de ambos equipos.

Durante el encuentro, que se estaba disputando en el campo municipal de Alaró, varios padres comenzaron a increparse y a pegarse ante la mirada de los niños que estaban jugando el partido y del resto de asistentes que se encontraban en las gradas. Precisamente, desde las gradas varios aficionados y familiares pedían a los implicados que parasen ya la "vergonzosa" situación y que tuvieran en cuenta que se trataba de un partido de fútbol.

Pero no es un hecho aislado. En lo que va de año, se cuentan por docenas los actos violentos que, cada fin de semana, ocurren en los campos más modestos de nuestro fútbol. Ya sean en forma de peleas entre padres, insultos a los árbitros o incluso dirigidos a los propios chavales rivales. Los datos no engañan. "Los padres son el 80% del problema de la violencia en el fútbol de formación", según el Sindicato de Árbitros, que cifra en 50 las agresiones físicas que sufren los colegiados cada fin de semana.

Los mayores de edad tenemos que dar ejemplo, el problema está en ellos (los padres) porque no puede ser que ocurra lo de Mallorca"Los mayores de edad tenemos que dar ejemplo, el problema está en ellos (los padres) porque no puede ser que ocurran casos como los de este fin de semana en Mallorca", denuncia Miguel Hernández, coordinador de la Escuela de Fútbol AFE, que lleva el espíritu de Juanito por bandera. Hechos que también han sido condenados desde el Foro de la Familia de Baleares, que calificó de "deplorable" altercado vivido en el partido y el «mal ejemplo» que estos dieron a sus hijos durante el encuentros.

"Incidimos en la formación académica a través de la práctica del fútbol. Que se respeten los valores. Y esto va tanto para los chavales como para los familiares", señala el coordinador. Para ello, hacen falta gestos o ideas que ayuden a no salirse de esa línea marcada. "Hemos creado una iniciativa, que estrenaremos el próximo fin de semana en la campo de La Elipa (Madrid) y que es pionera en la Comunidad, que se llama el Tercer Tiempo AFE. Invitaremos a los jugadores y a los padres después del partido a un ágape para que hablen y compartan las experiencias de los partidos y se refleje el compañerismo y la amistad que se crea con el fútbol".

Un bonito gesto que puede convivir con otras iniciativas más drásticas. Todo es poco para erradicar la violencia en del fútbol base, el germen de lo que luego se ve en las categorías de élite.

¿Hay solución a este tipo de violencia?

Con nuevas ideas, el fútbol espera encontrar la forma con la que erradircar la lacra de la violencia en el fútbol base.

Pérdida de puntos
"Al principio de curso, cada niño tierne unas normas y una serie de puntos a mantener. Según su comportamiento, habrá diferentes sanciones. Tenemos un punto muy bueno: la intromisión de los padres en las clases y los partidos de fútbol. Es decir, papa que veamos que da instrucciones a su hijo, se meta con el árbitro o profiera algún insulto al equipo rival, sancionamos al chaval con falta grave", señalan desde la Escuela AFE, que aboga por realizar una labor de formación con los progenitores. "Las soluciones pueden venir de charlas, informaciones, analizar casos verídicos con psicólogos".

Autoarbitraje
Un proyecto en Holanda para "minimizar las presiones a las que los niños se enfrentan durante los partidos, sobre todo, por parte de sus familiares, y enseñarles a tomar sus propias decisiones en el campo. La fórmula es el autoarbitraje, con los padres a 20 metros del campo y a los que solo se les permite animar al equipo".

Prohibirles ir a los campos
"A los padres que tengan ese comportamiento violento delante de los chavales, habría que prohibirles ir a los campos", dice Jesús, entrenador.

Educar y parar partidos
"Hay que poner sanciones, por supuesto, pero también habría que crear proyectos desde el fútbol base que eduquen, como parar partidos si hay violencia en la grada, algo que se está empezando a aplicar en Cataluña", señalan los árbitros.