Un Airbus A310 del 45 Grupo de Ejército del Aire medicalizado ha partido en torno a las 13.00 horas de este miércoles desde la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) con destino Liberia para repatriar al religioso español Miguel Pajares, infectado por el virus del ébola.

El avión ha tomado tierra en el  Aeropuerto Internacional Roberts de Monrovia sobre las 18.30 hora española. El personal que viaja en el avión decidirá sobre el terreno si también traerá a la monja de origen guineano con pasaporte español Juliana Bohi, que no padece esta enfermedad.

El sacerdote permanece aislado en el hospital San José de Monrovia, en Liberia, junto a otras cinco personas de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (OHSJD) tras confirmarse que tiene ébola.

La repatriación, según señalaron fuentes del Ministerio de Sanidad, se hará de acuerdo con los protocolos de máxima seguridad estipulados por la OMSLa repatriación, según señalaron fuentes del Ministerio de Sanidad, se hará de acuerdo con los protocolos de máxima seguridad estipulados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las mismas fuentes explicaron que los riesgos de un posible contagio son "muy bajos".

Sanidad, siguiendo el procedimiento habitual de actuación para estas situaciones, atenderá en primera instancia al religioso en el aeropuerto para realizar una primera evaluación de su estado.

Posteriormente se informará al hospital donde será ingresado de su estado y será trasladado en una ambulancia especiamente diseñada para estos casos; es decir: en un vehículo donde la cabina del conductor está separada del habitáculo donde va el paciente.

De esta forma se emplearán 2 ambulancias dotadas del personal correspondiente y equipadas con los medios de aislamiento biológicos según la norma. En cada ambulancia viajará un paciente (de los dos que trasladan), y en ambos casos serán tratados con los mismos medios de aislamiento.

Los pacientes llegarán en el avión dentro de un dispositivo de aislamiento. Ese dispositivo será introducido directamente en la ambulancia sin que el paciente tenga contacto con el exterior en ningún momento hasta su llegada a la habitación de aislamiento en el Carlos III.

Esta será la primera vez que una persona con ébola ingresa en un hospital español. Antes sólo se produjeron tres posibles casos, dos en Canarias y uno en Valencia, que finalmente fueron descartados.

Desde primera hora de este miércoles se ha especulado con el nombre del hospital de la capital en el que ingresará el sacerdote español. El centro más probable era La Paz, que cuenta con una unidad de enfermedades infecciosas de alta seguridad.

Pabellón de aislamiento

Sin embargo, según ha decidido este miércoles el comité de catástrofes externas del Hospital de La Paz, el destino final del sacerdote será un pabellón de aislamiento ubicado en las dependencias del Carlos III, el cual será cerrado según el protocolo establecido y todos sus pacientes evacuados y derivados a los mismos servicios que se mantienen en el edificio de La Paz.

El Hospital Carlos III era referencia en el pasado y contaba con personal especializado en este tipo de casos, pero desde que depende de La Paz ha sufrido el cierre de varios servicios y no estaba claro si esta opción era viable. 

La directora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa, ha querido dejar claro en una comparecencia ante los medios que "la seguridad para la población está garantizada". "Los protocolos que aplicamos garantizan un riesgo mínimo", ha recalcado.

Protección integral para el personal

Sea como fuere, tal y como marca el protocolo, Pajares estará en una habitación individual con presión negativa —que impide la salida de aire del exterior y por lo tanto la posible expansión del virus— y será atendido sólo por un médico y una enfermera. También se reubicará a los pacientes de la tercera y cuarta planta del Carlos III a centro de La Paz.

El personal sanitario, como recuerda la OMS, deberá protegerse de manera integral con un mono, lavarse las manos antes y después de atender al paciente y usar máscara, guantes, gafas y calzado impermeable.

Quienes trabajan en el laboratorio también corren riesgo. Por ese motivo el personal deberá ponerse ropa y máscaras protectoras específicas y deberán manipular las muestras que tomen en una cámara de seguridad biológica.

Mato coordinó la repatriación

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, se ha encargado desde el lunes de coordinar con los ministerios de Exteriores y Defensa la repatriación desde Monrovia (Liberia) del sacerdote. Tras varios días de "intenso" trabajo, según han informado fuentes de Sanidad, Mato se ha reunido esta mañana con representantes de los departamentos de Defensa y Asuntos Exteriores, y de la Comunidad de Madrid, para analizar el desarrollo del protocolo de repatriación con Liberia.

Mato, que interrumpió sus vacaciones el domingo, ha estado en "permanente contacto" también con la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, y con la directora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa, para articular todo el proceso.