El informe 'Juventud Necesaria: consecuencias económicas y sociales de la situación del colectivo joven' —del Consejo de la Juventud de España (órgano que aglutina a 76 entidades juveniles de todo el país)— retrata a una generación marcada por el desempleo, la precariedad, la sobrecualificación, la emancipación tardía y la emigración.

Entre las principales aportaciones de esta investigación está el cálculo del coste para las arcas del Estado de la emigración juvenil. Los investigadores lo sitúan en una horquilla entre los 3.020 y los 3.971 millones de euros cada año. El Consejo de la Juventud sostiene con su estudio la tesis de que "el abandono del futuro de los jóvenes amenaza la sostenibilidad del Estado del bienestar español".

Para medir el impacto económico de la "fuga de cerebros", los investigadores han tomado como referencia los 43.600 jóvenes que se marcharon a vivir al extranjero en 2013. La falta de información detallada sobre los que se exilian obligó a realizar cálculos con dos escenarios posibles. En el primero presuponen a los exiliados una formación equivalente a la que del conjunto de la juventud española. En este escenario, el más conservador, el coste anual de emigración (sumando lo invertido en su formación y lo que se deja de recaudar fiscalmente por su trabajo) equivale a 3.020 millones de euros. El segundo escenario, suponiendo que se marchan los jóvenes más formados, el coste sube hasta los 3.971 millones al año.

Situación laboral demasiado precaria

El Consejo de la Juventud arranca la descripción sobre la generación joven aludiendo a ella como "uno de los colectivos más afectados por la reciente crisis económica", blandiendo el dato del 30% de población joven en riesgo de exclusión social. La situación que dibuja es la de una juventud empobrecida, apoyada en sus padres y abuelos, sin trabajo (o con empleo precario), incapaz de formar su propia familia. Una amenaza para las tasas de fecundidad y el sistema público de pensiones, defienden sus autores.

Desempleo juvenil récord, tasa de parcialidad en el empleo por encima de la media europea y una emigración creciente marcan a los jóvenes de la crisis En lo laboral, los autores destacan el dato del desempleo juvenil que padece el 42,4% de la generación de entre 15 y 29 años (cifras 2013, Eurostat), casi 30 puntos porcentuales más que en 2007.  Mientras en la UE15, la tasa de desempleo juvenil se sitúa en el 18,7%.  El desempleo en España es mayor cuanto menor es el nivel educativo, constata el informe. Así, se situaría en el 49,1% de quienes no tienen estudios superiores y afectaría al 30,3% de las personas con titulación universitaria.

El informe subraya la gran implantación del empleo a tiempo parcial entre los jóvenes. En 2013, este tipo de jornada superó en España por primera vez a la tasa europea (27%), alcanzando un 27,3% de los empleos juveniles. En el año 1995, tan solo el 9,9% del empleo juvenil era a tiempo parcial. Este incremento, sin embargo, se ha producido en contra de su voluntad, pues el 68,2% de los que tienen empleo parcial aseguran que desearían que fuera a tiempo completo.

El informe recalca que el empleo parcial está "habitualmente asociado a salarios muy reducidos, en un contexto de seguridad social que dificulta la satisfacción de los proyectos vitales de los jóvenes".

En cuanto a los estudios, el Consejo de la Juventud destaca la sobrecualificación de unos jóvenes en cuya formación se ha invertido más que en la de la generación de sus padres. Sin embargo, denuncian que continúa existiendo una altísima cifra de ni-nis, "un 22,5% de personas entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan". Esta inactividad tiene también un coste económico para el Estado, que los investigadores cuantifican en algo más de 17.359 millones de euros, o lo que equivaldría al 1,69% del PIB.

Los autores lamentan el descenso en las becas de estudios, que en 2008 alcanzaron el pico con ayudas al 9,9% de los estudiantes bajando al 9,4%  en 2011, y denuncian que España sigue lejos de la media de la UE15, donde las ayudas a los estudios alcanzan al 16,6%.

Retraso en la emancipación familiar

Según el informe, la falta de oportunidades laborales, "así como la percepción de una corrupción que conduce a la falta de meritocracia, trabajo y buenos salarios", lleva a los jóvenes a la emigración. Entre 2009 y 2013 salieron de España en busca de mejores oportunidades un total de 218.000 jóvenes, aseguran citando al Injuve.

Reclaman empleo, vivienda de alquiler y políticas familiares de conciliación La crisis también ha contribuido a una emancipación tardía. En comparación con la UE15, donde el 44,3% de los jóvenes de 20 a 29 años ya viven por libre, en España solo son el 29.9%. Entre las conclusiones del estudio el Consejo destaca como la tardía emancipación conduce a una tasa de fecundidad, "en niveles mínimos", que podría derivar, advierten, en "cambios poblacionales cruciales" para el sistema público de pensiones. Un escenario de baja fecunidad y las tasas de desempleo presentes gener efectos sobre las personas trabajadoras y los dependientes. Así, en 1950 había dos trabajadores por cada mayor de 65 años, en 2050 habría 1,4 personas mayores por cada trabajador.

Los autores del informe hacen suyas unas declaraciones en las que se recrimina al Gobierno que no sea "amigo de los jóvenes" y le reclaman "la promoción decidida de políticas favorables a los jóvenes", que pasarían por "un descenso importante del desempleo juvenil hasta el 10%, doblar el peso del parque accesible de vivienda en alquiler y un incremento de las políticas familiares".