La Asociación de Afectados por la Venta de Viviendas del IVIMA (AVVI), con el apoyo de la asociación vecinal de la zona, la asociación de vecinos PAU del Ensanche de Vallecas, han convocado una concentración este jueves frente a la Junta Municipal de Villa de Vallecas por los incidentes de convivencia que sufren.

Okupar no es lo mismo que amenazar y acosar. Fuera mafias de nuestros barrios

El problema, según han explicado, está causado por mafias "que ocupan y se lucran con las casas que quedan vacías". "Desde 2014 los incidentes de convivencia no han cesado de crecer, ante la inacción de Goldman Sachs-Encasa Cibeles y de todas las administraciones", se han quejado.

Los vecinos sufren a diario ruidos molestos, destrozos, amenazas, insultos e incluso agresiones físicas. "Okupar no es lo mismo que acosar y amenazar. Fuera mafias de nuestros barrios", reza el lema de los manifestantes.

La concentración tendrá lugar a las 18 horas en el paseo Federico García Lorca, 12. Y es que los vecinos afectados ya no pueden más. Según han indicado, lo han intentado todo, tanto dentro como fuera del barrio: diálogo directo, mediación comunitaria, comunicaciones y reuniones con la propiedad, con la Comunidad de Madrid, con el Ayuntamiento, con la Policía...

"Pero el problema no sólo no remite, sino que se expande. La situación ha llegado a tal extremo que los vecinos que sufren a diario el acoso de los llamados 'ocupas mafiosos' en el PAU-Ensanche de Vallecas han decidido salir a la calle para visibilizar su hartazgo y exigir soluciones", han esgrimido.

Comunicado de los vecinos

En un comunicado realizado para tal fin, invitan a la ciudadanía madrileña, y en especial a los vecinos de otros barrios y pueblos que padecen el mismo problema como Entrevías, San Cristóbal de los Ángeles, Alto de San Isidro, Móstoles, Parla o Navalcarnero, a sumarse a una protesta.

"En el Ensanche de Vallecas sufrimos un grave problema, que nos impide vivir en nuestras casas con las mínimas condiciones de dignidad, que cualquier familia disfruta normalmente en su hogar. Esas injustas condiciones se repiten en los alrededores de nuestras viviendas, degradando también nuestro barrio. Ese grave problema se llama ocupación mafiosa y nos lleva haciendo la vida imposible desde abril de 2014", indica la AVVI en el citado comunicado, antes de exponer con detalle un problema que apunta en primer lugar a la propietaria de las promociones damnificadas: Encasa Cibeles

"Vivimos en las casas que la Comunidad de Madrid vendió al fondo buitre Goldman Sachs/Encasa Cibeles. En la primera reunión que tuvimos con ellos nos dijeron que no nos preocupáramos, que ellos iban a dejar nuestras casas que no las íbamos a reconocer. Y así fue. Las viviendas en las que vivíamos la mayoría de las familias que teníamos ayudas al alquiler por estar desempleados, por tener una renta tan baja que no podíamos asumir el precio completo de nuestro alquiler, fueron abandonadas a su suerte. Nuestro nuevo casero, para el que éramos más molestos que rentables, se desentendió de nuestros edificios y se despreocupó de lo que pudiera ocurrir en ellos", asegura la entidad.

Desde el primer día empezaron a intimidarnos. Se apropiaron del espacio común e impusieron su ley. Y todo fue a peor: nos amenazaron con palos, cuchillos e incluso pistolasAsí fue cómo empezaron a producirse ocupaciones, "que nada tenían que ver con algunas que se habían dado en el pasado". "Ahora llegaban bandas que se metían en muchas viviendas a la vez y empezaban a hacer negocio con ellas, alquilándoselas a otras familias o a sus propios familiares. Estas bandas no venían por necesidad, con intención de convivir, de tener buena relación de vecindad, al contrario. Desde el primer día empezaron a intimidarnos, a ensuciar las zonas comunes de los edificios, a romper los cristales de los portales, los buzones, los porteros automáticos, los ascensores, a robar los extintores, a destrozar los garajes y un largo etcétera de actos vandálicos", relatan los afectados.

"Se apropiaron del espacio común e impusieron su ley. Ya no pudimos descansar por la noche en verano porque montan fiestas hasta altas horas de la noche. Tuvimos que sacar nuestros coches del garaje porque nos los destrozan, dejamos de tener limpieza en los espacios comunes y todo fue progresivamente a peor", continúan.

"Cuando intentamos evitar que ocupasen nuevas viviendas nos amenazaron con palos, cuchillos e incluso pistolas. Desde entonces la relación es insoportable. Nos insultan cuando nos ven, ya no podemos dejar a nuestros hijos que bajen a jugar a las zonas comunes porque les pegan e intimidan. No nos atrevemos a recibir a la prensa en nuestras casas para denunciar nuestra situación porque cuando lo hemos hecho nuestros buzones han aparecido arrancados, han defecado en la puerta de nuestras casas, nos han apedreado y hasta amenazado de muerte", agregan.

Por todo ello, los afectados piden a Encasa Cibeles que denuncian a estas bandas para desalojarlas y que pongan medidas de seguridad que nos protegiesen. "Pero la empresa se parapeta tras argumentos legales, echando balones fuera y sin tomarse en serio nuestra situación desesperada", se quejan.

De las autoridades dicen que tampoco han recibido grandes ayudas. "La Policía Nacional no nos protege y la Municipal ni aparece. El Ivima dice que esas casas ya no son suyas y se desentiende, la Comunidad de Madrid nos escucha pero no nos da soluciones y el Ayuntamiento de Madrid, más sensible, viene colaborando con nosotros con el nuevo Gobierno, pero lo cierto es que seguimos igual. Las mafias están en nuestros edificios y nosotros malviviendo", protestan.