La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Málaga con sede en Melilla ha archivado definitivamente la causa por la que habían sido imputados ocho guardias civiles por su actuación en la valla fronteriza ante un intento de entrada de inmigrantes ocurrido el 15 de octubre de 2014.

La imputación se sustentaba en un vídeo grabado por la ONG Prodein el pasado 15 de octubre, en el que se aprecia cómo un inmigrante es "rodeado y golpeado" por un grupo de guardias civiles, que emplean sus defensas.

El auto de la Audiencia Provincial, al que ha tenido acceso Efe, desestima íntegramente el recurso de apelación presentado por las ONG denunciantes Andalucía Acoge, SOS Racismo del Estado Español, APDH-A y Prodein, contra la decisión del Juzgado de Instrucción número 2 de decretar el sobreseimiento provisional de la investigación en agosto de 2015.

La Audiencia Provincial señala "la existencia de una sucesión de irregularidades que deberían haber tenido adecuada respuesta por parte del órgano jurisdiccional", el Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla, en relación con las personaciones de las partes acusadoras y el modo en que se han admitido las pruebas a esta causa.

"No excedieron las órdenes"

Respecto a los hechos investigados en la causa, la Audiencia considera que no hay datos de los que se desprenda que las devoluciones de inmigrantes que llevaron a cabo los ocho guardias civiles excedieran las órdenes del coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en aquella época, Ambrosio Martín Villaseñor, bajo cuyo mandato se encontraban.

Sobre el uso de la fuerza que hicieron los agentes, la Audiencia Provincial no cree que hubiera exceso sino una "acción proporcionada a la dimensión del problema suscitado por el intento de entrada ilegal", que "no puede sino calificarse como avalancha" debido a que son "asaltos coordinados y violentos protagonizados por un gran número de personas".

También se refiere a los vídeos aportados por las ONG, "difundidos en las redes sociales que habían sido preparados al efecto, eliminando las imágenes que pudieran resultar comprometedoras al fin perseguido, que era precisamente el de mostrar una parcial visión de lo acaecido", señalando en concreto la caída del inmigrante camerunés identificado por las ONG como Danny.

Por todo ello, la Audiencia considera que no existen razones que justifiquen el mantenimiento de la investigación abierta ni la formulación de un relato de hechos punibles.