611.446 coches llegaron en 2016 al final de su vida útil y se convirtieron en Vehículos Fuera de Uso (VFU) en España. Los propietarios de esos 543.930 turismos, 52.504 vehículos industriales de menos de 3.500 kg y 15.012 todoterrenos tuvieron que dar de baja sus medios de transporte y lo tuvieron que hacer a través de un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), tal como recoge el Real Decreto 20/2017, de 20 de enero, sobre la gestión de los vehículos al final de su vida útil. En este enlace explicamos de forma detallada el proceso de baja de un vehículo en España.

Manuel Kindelan, director general de la Asociación Española para el Tratamiento Medioambiental de los Vehículos Fuera de Uso (SIGRAUTO), explica a 20MINUTOS.ES en el siguiente vídeo cómo en España se llega a unos niveles de recuperación del 93,5% del peso medio de los Vehículos Fuera de Uso (datos de 2014, los últimos disponibles). Además, SIGRAUTO prevé que se alcanzará el 95% de recuperación próximamente. En septiembre de este año, la Agencia Eurostat, perteneciente a la Comisión Europea, dará a conocer los datos de 2015.

Pero para llegar a ese 93,5% del que habla Manuel Kindelan, los VFU tienen que pasar por un proceso de tratamiento y reciclaje exhaustivo que explicamos a continuación.

El Centro Autorizado de Tratamiento Desguaces  El Choque explica a 20MINUTOS.ES que una vez que se da de baja el vehículo (más información sobre cómo dar de baja un vehículo), lo primero que hacen es descontaminarlo retirando los líquidos y elementos que puedan ser residuos peligrosos como pueden ser aceites, combustibles, gas del aire acondicionado, líquido de frenos, líquido anticongelante y baterías. "Esta descontaminación la pasan todos los vehículos independientemente del año y del tipo de golpe que traigan", indica Álvaro Pinto Fernández, encargado de la comunicación y el márketing de Desguaces El Choque. "Una vez que extraemos los elementos contamintantes, a través de un software de gestión organizamos los elementos del coche que podemos reaprovechar en el CAT. Pasan un control de calidad, se les hace una foto y se almacenan para poder mostrar la pieza a aquellos otros usuarios que la necesiten y quieran comprarla", cuenta Pinto.

Una vez que el CAT ha almacenado las piezas que puede reutilizar, lo que queda del coche pasa a un proceso posterior de tratamiento en el que actúa una fragmentadora, una máquina de unos 4.000 CV de potencia que somete a los vehículos a distintos procesos de trituración y separación para permitir la recuperación de los materiales que forman dichos vehículos.

En 20MINUTOS.ES hemos hablado con Fabrice Galiotto, representante de la planta de Reciclaje y Fragmentación (REYFRA), ubicada en San Martín de la Vega, donde se encuentra la fragmentadora, para que nos explique cómo es su funcionamiento y cuál es su función en el proceso de reciclaje.

Tras el proceso de fragmentación, las instalaciones de postfragmentación procesan las fracciones que han pasado previamente por el CAT y la fragmentadora. A través de diversos procesos de segregación (cribados, corrientes de inducción, corrientes de Foucault (vídeo), mesas densimétricasmedios densos, entre otros) se obtienen por un lado los metales no férricos (aluminio, cobre, etc.) con los que se comercia a través de la Bolsa de metales o que se envían directamente a plantas de siderurgia y, por otro, otras fracciones de materiales no metálicos que se valorizan energéticamente dependiendo de sus características. También se reutilizarán en otros destinos como la fabricación de carreteras o el suelo con el que se fabrican los parques infantiles.

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