Las carpas falleras que numerosas comisiones instalan en las calles de Valencia caminan hacia "limitación de la ocupación del espacio público". Con estas palabras define el concejal de Cultura Festiva del Ayuntamiento, Pere Fuset, la actitud del Gobierno local hacia unos elementos que, además de generar quejas vecinales, suponen un obstáculo para la circulación de vehículos y de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

Al margen de su ubicación, una de las principales críticas hacia las carpas se refiere a la laxitud en la concesión de permisos y en la duración de los mismos. Sin ir más lejos, en 2015, las 240 carpas instaladas en las calles obligaron a cortar 720 tramos de 400 calles de Valencia desde el 5 de marzo. Este año 2016, el bando de Fallas fijó la autorización desde el día 8 de marzo a aquellas que no afectaran a la circulación de la EMT y desde el día 10 a aquellas que sí lo hicieran.

Pues bien, para las Fallas de 2017 habrá un ligero retraso y más restricciones. El "plan de racionalización" anunciado por Fuset tras mantener una ronda de contactos por las diferentes comisiones falleras retrasa al 9 de marzo la instalación de las carpas si no afectan al paso de los autobuses y al 10 de marzo para el resto de casos.

No obstante, desde Cultura Festiva afirman que podrá haber excepciones para autorizar carpas el día 8 si esta se instala en calles sin afección a la circulación de vehículos o en solares municipales. También se podrá retrasar la autorización hasta el 14 de marzo (coincidiendo con la plantà de los monumentos) para las carpas que generan "especiales problemas de circulación para las líneas de la EMT en puntos estratégicos de la ciudad". En este punto, fuentes municipales citan las de Barón de Cárcer, Brasil y Castán Tobeñas.

Además, este próximo año también se reubicarán los pabellones de Corona y Mercat Central para reducir las molestias a los vecinos del entorno y facilitar el paso de los vehículos de emergencias. Otra carpa emblemática, la que plantaba la comisión de Convento de Jerusalén en la calle Xàtiva, también cambiará de ubicación, ya que ocupaba una vía rápida, algo prohibido en las ordenanzas municipales de seguridad.

"Desde el Ayuntamiento hemos hecho una labor importante de evaluación en profundidad de la situación de las carpas en la ciudad. Con el análisis ya realizado, ahora podemos actuar, siempre desde el sentido común y buscando ante todo conciliar los intereses de todas las partes. Hay que caminar hacia la limitación de la ocupación del espacio público por parte de las carpas en los próximos años, siempre desde el diálogo con todos los colectivos implicados, como ya hemos hecho este año", ha afirmado el concejal Pere Fuset.