El famoso chef británico Jamie Oliver, que recientemente ha protagonizado una curiosa polémica en España por su peculiar paella con chorizo, se ha visto obligado a cerrar seis restaurantes de su cadena Jamie's Italian, una drástica medida que su equipo asegura que es consecuencia del brexit, al que se ha opuesto en más de una ocasión.

En concreto, echarán el cierre de los restaurantes de Aberdeen, Exeter, Cheltenham, Richmond, Tunbridge Wells y Ludgate Hill, cerca de la catedral de St Paul en Londres.

"Como saben todos los propietarios de restaurantes, este es un mercado difícil y, tras el brexit, las presiones y las incógnitas lo han hecho aún más difícil", ha declarado Simon Blagden, director ejecutivo de Jamie Oliver Restaurant Group.

Blagden ha explicado que el cierre de estos seis restaurantes es consecuencia del alto coste de los ingredientes y del entrenamiento del personal unido a una bajada significativa en el número de clientes.

"Puesto que nos negamos a comprometer la calidad y la procedencia de nuestros ingredientes y tenemos un compromiso con la formación y el desarrollo de nuestro personal, necesitamos restaurantes que pueden servir un promedio de 3.000 cubiertos cada semana para ser sostenibles", agregó.

Esta drástica medida afectará a unos 120 trabajadores, menos del 5% de los empleados de la cadena. La empresa intentará reubicarlos para que no se queden sin trabajo. "Intentaremos colaborar con los afectados para encontrar un empleo alternativo", ha asegurado Blagden.

A pesar de esta mala noticia, el grupo planea abrir 22 nuevos restaurantes italianos de Jamie Oliver alrededor del mundo, iniciar una cadena de restaurantes australianos y centrarse en una cadena de barbacoas en Reino Unido a lo largo de 2017.