La primera fase del Parque Central de Valencia, que supone la urbanización de 110.826 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad mediante la construcción de jardines, zonas verdes, viales y rehabilitación de edificios, estará finalizada en febrero de 2018.

Ese es el nuevo plazo de prórroga del contrato que ha aprobado la Sociedad Valencia Parque Central, promotora de las obras e integrada por el Gobierno central, la Generalitat y el Ayuntamiento. Esta primera fase supone la habilitación del 40% de lo que será el nuevo pulmón verde de Valencia, concretamente la parte no afectada por el uso ferroviario.

El nuevo plazo obedece fundamentalmente al retraso en la ejecución provocado por las labores de descontaminación del suelo que se tuvieron que sacar a licitación en julio de 2015. Los terrenos no estuvieron disponibles hasta pasado un año, en julio de 2016, según recuerdan fuentes de Valencia Parque Central. La nueva fecha de finalización, añaden, está condicionada a la plantación de las especies vegetales que se realizará en los nuevos jardines. "Si no se dan las condiciones meteorológicas adecuadas, el calendario se moverá", explican, ya que "no se va a forzar la plantación para cumplir un calendario".

En esta superficie, equivalente a la de unos 13 campos de fútbol, se están ejecutando tres tipos de actuaciones: las que se refieren al interior (el parque propiamente dicho), las edificaciones (rehabilitación de antiguas naves y muelles) y el exterior, con la puesta a punto de los viales y las canalizaciones.

Según fuentes de la Sociedad, la fase de las naves, que albergarán dotaciones municipales para los barrios de Ruzafa y Malilla, "está muy avanzada" y la previsión oficial es que la rehabilitación de estos edificios esté finalizada dentro de un mes, en marzo. En estos momentos se están realizando trabajos de carpintería y vidrios, así como la instalación de canalizaciones de luz, agua y gas. Respecto a los muelles, el número 3, colindante a la calle Filipinas, finalizó el año pasado su consolidación estructural, mientras que el 4, recayente a Peris y Valero, sigue en obras.

En el interior del parque se sigue trabajando en movimiento de tierras en el Jardín de los Niños y en la Huerta Jardín, y se está construyendo el Muro Verde, que separará ambos espacios. También se han construido 29 pozos subterráneos para recoger el agua de lluvia. En el exterior, se están instalando las canalizaciones en la rotonda de Manuel Sanchís Guarner (en la pantera rosa) y en la calle Filipinas, así como en paralelo al viaducto de Peris y Valero.

El resto, pendiente del soterramiento de las vías

El 60% restante del Parque Central está supeditado al soterramiento de las vías del tren. La indefinición del Ministerio de Fomento respecto al diseño final del canal de acceso y de la futura estación subterránea han dejado en el aire, por el momento, la ejecución de esa segunda fase. El túnel pasante para la salida ferroviaria hacia el norte y el número de niveles bajo tierra todavía son una incógnita.