Todavía se adoptan más niños en el extranjero (799) que en España (608), pero no parece lejano el día en el que esta relación se invierta de un vuelco. La adopción nacional ha comenzado a crecer, mientras que la llegada de menores desde terceros países sigue en la senda de pronunciados descensos en la que entró hace ahora diez años.

La última estadística del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales (PDF), correspondiente al 2015 y recientemente publicada, revela además que las familias interesadas en la adopción nacional casi se han duplicado en un año. Las solicitudes han subido a 2.872 familias desde las 1.431 del año previo.

Este empujón en la demanda se debe a las mayores trabas y retrasos en los procesos de adopción internacional (por el fomento también en esos países de su propia adopción interna) y a la reapertura en la Comunidad de Madrid de una convocatoria de búsqueda de familias dispuestas a adoptar, que estuvo siete años cerrada.

En número de menores adoptados, los menores en territorio nacional pasaron de 606 a 608, una leve subida que rompe la tendencia descendente iniciada en 2012. Por el contrario, las adopciones internacionales siguieron en caída, de 824 en 2014 a las 799 de 2015.

"No se puede hablar del final de la adopción internacional, que siempre va a haberla, pero es cierto que va a quedar en algo completamente residual", opina Benedicto García, coordinador general de la federación de asociaciones en defensa de la adopción y el acogimiento (CORA).

"Cada vez hay menos menores adoptables en otros países. No quiere decir que haya menos menores abandonados, pero sí que hay menos en situación de adoptabilidad fuera de las fronteras".

Hay 6.904 familias esperando la llegada de un menor adoptado en el extranjero y 2.582 pendientes de una adopción nacional García explica cómo para que un menor del extranjero pueda ser adoptado por una familia española, primero han de intervenir los mecanismos de protección del Estado y cumplirse el principio de subsidiariedad: el menor tiene que ser adoptado preferentemente en su entorno biológico, por su familia, en segundo lugar en su propio entorno cultural (nacional) y ya en última instancia en el internacional.

Entre los años 2005 y 2008, España estaba entre los países con más adopciones internacionales del mundo. "Con más de 5.000 menores cada año. Éramos el primer o segundo país, en liza con EE UU, en cantidad de menores adoptados y eso que empezamos muy tarde", recuerda García.

De esas cifras se ha pasado a los 799  de 2015, con un ligero repunte de las solicitudes nuevas (1209), pero con 818 expedientes enviados a terceros países, un 26% menos que el año previo y hasta un 73,2% menos que en 2011, año en el que llegaron a España 2.573 niños adoptados en el extranjero.

La estadística oficial dice que en España hay 6.904 familias esperando la llegada de un menor adoptado en el extranjero, una espera que se alarga de media más de tres años. Por nacionalidades, las solicitudes más numerosas se envían a Vietnam y Bulgaria. Mientras, los menores siguen llegando en mayor número de China (138), de Rusia (131) y de Etiopía y Vietnam (121). Los expertos destacan el fuerte descenso en el número de menores procedentes de China, que han pasado de 677 en el año 2011 a los 138 de 2015.

"Un dato importante respecto a la adopción internacional es que cada vez más a menudo las que se dan son las adopciones de menores con necesidades especiales, con una amplísima variedad de necesidades físicas y psicológicas. Son estas unas adopciones que requieren de la preparación especial de los solicitantes, así como de ayudas para el resto de su vida", advierte Benedicto García, de CORA.

Más mayores y con necesidades especiales

En cuanto a la adopción nacional, en 2015 rompió la tendencia a la baja iniciada en 2011. Ha crecido en varias comunidades autónomas, pero Madrid es la que ha recibido el mayor número de nuevas solicitudes (1.251) tras la apertura del procedimiento de recepción de ofrecimientos, que llevaba siete años cerrado.

El porcentaje mayor de adopciones se ha dado, sobre todo y por este orden, en Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña. Y respecto al perfil de los menores, la estadística de Servicios Sociales destaca que los niños adoptados son cada vez mayores. El grupo de los adoptados entre los 7 y los 10 años ha pasado de representar el 9,6% al 13,8%. 

Con todo, sigue habiendo al menos 2.582 familias a la espera de adoptar a un niño dentro de España. Dato que contrasta con el incremento del número de menores acogidos en residencias, que ya son 13.596.