Los usuarios del bono social Amb Tu, el título que puso en marcha hace algo más de un año la Empresa Municipal de Transportes de València (EMT) para personas desempleadas y familias con rentas bajas por 10 euros al año, han caído drásticamente. En concreto, a fecha de hoy, son 13.763 los titulares de tarjetas activas, 8.000 menos que a finales de 2016, cuando se llegó a la cifra máxima de beneficiarios tras su puesta en funcionamiento en enero del pasado año.

En este descenso del 36,76% en el número de tarjetas activas influyen los cambios en las condiciones de los solicitantes (que hayan encontrado trabajo o que sus ingresos se hayan incrementado), pero también la puesta en marcha de una campaña de control por parte de la EMT "para prevenir el fraude y comprobar que las personas cumplen con los requisitos solicitados" para acceder a los bonos sociales, según explican fuentes de la compañía pública de autobuses a 20minutos.

Según estas mismas fuentes, a finales de 2016, cuando se abrió el plazo de renovación, "se hizo un barrido general y se descubrió que había 8.000 personas" que solicitaron el bono Amb Tu ese año y que en 2017 ya no tenían derecho porque sus condiciones, tanto económicas como de residencia en València, habían cambiado. "Esas personas, por lo tanto, no pudieron renovar, aunque muchas de ellas ni siquiera lo intentaron", añaden desde la EMT.

El título, una de las principales novedades en el primer año del nuevo Gobierno local al frente de la empresa pública, consiste en una tarjeta personalizada que permite viajes ilimitados en las líneas de la EMT durante el año natural a personas en situación de desempleo y sus familias (cónyuge e hijos menores de 16 años), con rentas bajas y empadronadas en València.

A modo orientativo, el límite de renta ronda los 11.182 euros anuales para una pareja sin hijos, los 11.928 euros para una familia monoparental con dos hijos y los 15.655 euros anuales para una pareja con dos hijos.

La principal novedad de esta campaña antifraude ha sido el cruce de los datos de la EMT con los del padrón municipal y con los servicios públicos de empleo, para comprobar que la persona solicitante es demandante activa de empleo y tiene su residencia fijada en la ciudad.

Picaresca con el empadronamiento

De hecho, uno de los puntos de picaresca tras ponerse en funcionamiento el Bono Amb Tu fue el empadronamiento de vecinos de otros municipios del área metropolitana en València, para beneficiarse de este modo de un título de transporte a un precio muy asequible.Desde la empresa recalcan que estos controles antifraude «seguirán realizándose de forma periódica» para posibilitar que los bonos sociales "lleguen a las personas que los necesitan".

Por otro lado, el número de tarjetas activas del Bono Oro, destinado a mayores de 65 años, pensionistas y personas con discapacidad, ha alcanzado las 122.154 tarjetas activas. En este caso, la empresa también ha realizado un barrido para actualizar los listados de este título de transporte,  que no se hacía desde hace más de 10 años, pero la gran mayoría de las 44.000 tarjetas que no cumplían los requisitos corresponden a personas que habían fallecido o que se habían mudado y que no renovaban, detallan desde la EMT.

La empresa municipal ha congelado para este año 2017 los bonos sociales y del resto de títulos, salvo el bonobús, que ha aumentado 50 céntimos y cuesta ya 8,50 euros.

Pendientes de nuevos cambios de líneas

El Bono Amb Tu ha sido una de las novedades en la EMT tras el cambio de color político en el Ayuntamiento. Pero la más importante fue el cambio de trayectos en 12 líneas y la creación de la 99. El edil de Movilidad, Giuseppe Grezzi, anunció que prevé continuar con la remodelación este año.