Ahora que Iñaki Urdangarin tendrá que entrar en la cárcel tras ser condenado a seis años y tres meses en la sentencia Noós, falta por ver qué centro penitenciario elige el exduque de Palma para cumplir su pena. Urdangarin puede elegir el centro y todo apunta, según publican algunos medios, como Público o VozPópuli, que se decantará por la cárcel de Badajoz.

Los motivos es que se trata de una cárcel tranquila, con poca ocupación (500 internos) y con pocos presos de ETA. Además, hay que tener en cuenta que la infanta Cristina y sus hijos tienen pensado trasladarse de Ginebra (Suiza) a Portugal. El centro penitenciario de Badajoz está muy próximo a la localidad de Olivenza, en la frontera entre ambos países ibéricos.

La cárcel fue inaugurada en 1984 y salvo algunas excepciones, las celdas son individuales. Otra candidata es la cárcel de Zaballa, un moderno centro penitenciario de Álava, por la cercanía de la residencia de la familia Urdangarín, pero la presencia de numerosos miembros de la banda terrorista ETA parece que decantará la balanza por Badajoz.

Vida en prisión

Cuando Urdangarin se presente en la cárcel, tendrá que ser fotografiado y se le tomarán las huellas. Tras ser inscrito y cuando se le abra expediente, será cacheado, se le retirarán los enseres no autorizados y luego se le leerán derechos y obligaciones. Durante cinco días como máximo ocupará una celda del departamento de ingresos, donde un médico le hará un reconocimiento. Después, ingresará en su celda definitiva.

Iñaki Urdangarin estará en lo que se conoce como 'módulo de respeto'. En ellos, según Instituciones Penitenciarias, se vive "un clima de convivencia máxima y respeto de los residentes del módulo". Entre otras tareas, Urdangarin tendrá que llevar a cabo limpieza de las zonas comunes. El ingreso en este tipo de módulos es voluntario.