Existe una diferencia notable entre los orgamos femeninos y masculinos, en lo que a frecuencia se refiere. Pero hasta ahora, no se había ahondado en la orientación sexual como un factor determinante para alcanzar el clímax.

Sin embargo, las mujeres heterosexuales tienen menos orgasmos que los hombres hetero, que las lesbianas y que las mujeres bisexuales. Así se desprende de un estudio que ha contado con una muestra de 52.588 estadounidenses emparejados entre 18 y 65 años, según recoge Archives of Sexual Behavior, y que pone de manifiesto la gran variedad de comportamientos que pueden aumentar la frecuencia del orgasmo.

Las conclusiones del estudio elaborado por la Universidad de Indiana Chapman University en colaboración con Claremont Graduate University muestran que, efectivamente, existe una 'brecha del orgasmo' no solo entre los géneros, sino también entre individuos con diferentes orientaciones sexuales. "Tuvimos la oportunidad de ver las respuestas de más de 50.000 personas, incluyendo más de 2.000 homosexuales, lesbianas y bisexuales mujeres y hombres", comentó David Frederick, autor principal de la investigación.

Así, el 95% de los hombres heterosexuales contestaron que siempre o casi siempre llegan al orgasmo durante el acto sexual frente al 65% de las mujeres hetero que quedan satisfechas. La cifra, no obstante, fue del 98% en gays, 86% en lesbianas, 88% en hombres bisexuales y del 66% en mujeres bisexuales.

"Las brechas del orgasmo entre los hombres y las mujeres heterosexuales se conocían antes de este estudio", aseguró Frederick a The Guardian. "Las diferencias entre mujeres lesbianas y mujeres heterosexuales fueron más especulativas o se basaron en pequeñas muestras de mujeres lesbianas, lo que destaca que hay múltiples lagunas en el orgasmo".

La penetración, el peor camino para el clímax

La hipótesis que barajan como buena los investigadores dice que las mujeres lesbianas, posiblemente, se turnan a la hora de dejar satisfecha a su pareja y sean más conscientes de sus necesidades. Los hombres, por el contrario, se centran más en sí mismos y piensan, por desgracia, que el coito es la mejor manera para llevar a una mujer al orgasmo es mediante el sexo vaginal.

"Alrededor del 30% de los hombres lo piensan, una cifra trágica puesto que no es lo más correcto", añadió Elisabeth Lloyd, coautora del estudio. De acuerdo con la investigación, solo el 35% de las mujeres heterosexuales siempre o casi siempre tienen un orgasmo a través de la penetración, frente al 44% de las que aseguran que rara vez o nunca lo hicieron.

¿Cómo cambiar esta tendencia entonces? Primero, que los hombres relativicen el sexo vaginal y den más importancia a la estimulación. El estudio difunde junto a las conclusiones la solución que podría acabar con el problema: el "trío o triángulo dorado" de movimientos que facilitan a las mujeres el orgasmo, y que gira en torno a la estimulación genital, besos con lengua y sexo oral. De hecho, el 80% de las mujeres heterosexuales y el 91% de las lesbianas respondieron que siempre o casi siempre lo alcanzan de esta forma.

Fingir orgasmos, otro de los problemas a desterrar

Hay un factor que podría determinar por qué las mujeres heterosexuales disfrutan de un menor número de orgasmos. Y es que en su caso fingen más a menudo que sus parejas. Pero ¿de dónde se extrae este dato? En concreto, de la diferencia del número de hombres que aseguran que sus compañeras terminan satisfechas (41%) frente al de mujeres que aseguran alcanzarlo (33%).

Frederick cree que influyen una serie de razones para que esta problemática siga vigente en el siglo XXI: "el amor hacia la pareja, tratar de proteger su autoestima o terminar el encuentro sexual cuanto antes", así como evitar una infidelidad. "Esta brecha puede ser reducida si se llevan a cabo una mayor variedad de actividades en la intimidad sexual de mujeres y hombres", termina el estudio. Con todo, para combatir la diferencia porcentual lo mejor es recurrir a la sinceridad y a la exploración... entre las sábanas.