Vivimos tiempos para la perplejidad. Algunos –empezando por Donald Trump, pero no sólo él– se han empeñado en levantar muros en pleno siglo XXI. Malo para la economía; malo para el turismo; y malo, eso es lo importante, para la libertad y la comprensión de y entre las personas. Tampoco el turista quiere muros.

O como dice la Organización Mundial del Turismo (OMT): “Viajar es un derecho humano, como puede serlo la vivienda, y también es una manera de acabar con la intolerancia". Son palabras de su secretario general, Taleb Rifai, que pide a los países colaboración conjunta para enfrentarse al terrorismo allí donde ha nacido, en lugar de bloquear la entrada de personas a los países: “Levantar un muro no es la solución".

En España, ante una comisión del Senado, Rifai admitió que el terrorismo es una realidad para la que los países "parecen no estar preparados" y, aunque aboga por una mayor seguridad en las principales infraestructuras turísticas, también hizo hincapié en la necesidad de implementar planes de comunicación de crisis. De esta forma, se mejoraría, en su opinión, la actuación ante dichas desgracias, que "parecen coger por sorpresa a los estados cuando se producen en lugares turísticos", dijo Rifai.

El actual secretario general de la OMT, que finalizará este año su mandato, hizo un repaso a los retos y oportunidades del turismo español. A España le pide que actúe y trabaje por ser un ejemplo de "sostenibilidad y responsabilidad" para el sector turístico, como uno de los países líderes del sector. Y lo hace coincidiendo con el Año Internacional del Turismo Sostenible, que se celebra este año y que arrancó en Fitur.

Aquellas ciudades que pongan barreras al turismo se arrepentirán en el futuroRifai destaca los buenos resultados logrados por el turismo en 2016 (más de 75 millones de turistas extranjeros y más 75.000 millones de dólares) ingresados por el sector. Según él, entre los grandes retos que afrontará la industria del turismo en 2017 figuran el terrorismo, la tecnología y la sostenibilidad, al tiempo que abogado por no levantar muros sino por buscar soluciones globales a estos grandes desafíos.

Preguntado por los problemas concretos del turismo español, como la masificación en los destinos de 'sol y playa', Rifai dijo que no pueden atribuirse solo al crecimiento en el volumen de visitantes por los problemas en otros destinos competidores como Turquía y Egipto. Según explicó, estos dos países perdieron cuatro millones de turistas, mientras que España ha ganado seis millones, y aprovechó para pedir a los españoles que "no luchen contra el turismo", a pesar de algunos problemas que puedan derivar del sector, y que acepten atajen la estacionalidad y los contratos temporales.

Rifai destacó el trabajo conseguido por España, gracias al que se ha convertido también en un destino cultural en los últimos 15 años. "Aquellas ciudades que pongan barreras a la entrada de turistas se arrepentirán en el futuro", apuntó. Finalmente, lamentó que "el turismo es un sector poco innovador", lo que ve como un problema. Por ello, pide que en lugar de luchar contra los nuevos modelos de negocio colaborativos, como Airbnb o Uber, se trabaje por innovar en el turismo y tratar de "adaptarse a las nuevas tecnologías".