El desatinado e islamófobo decreto-ley de Donald Trump limitando la entrada de refugiados e inmigrantes en los EE UU y suspendiendo los visados a nacionales de siete países de mayoría musulmana, tiene una respuesta en el Museo de la Ciudad de Nueva York, una veterana pinacoteca —fundada en 1923— dedicada al arte y la historia de la ciudad más grande y poblada del país.

Muslim in New York (Musulman en Nueva York) ha sido la rápida y reivindicativa respuesta del museo a la intemperancia legislativa del mandatario. A partir de su rico archivo de fotografía —400.000 originales—, la institución presenta, desde el 18 de febrero y sin fecha de cierre programada, una muestra especial y urgente sobre la contribución musulmana al tejido social y cultural de la urbe.

"Esta instalación especial se produce en un momento en que el papel de los inmigrantes de los países de mayoría musulmana está siendo examinado e incluso desafiado a nivel nacional", dice Whitney Donhauser, director de la sección de fotos del museo.

"Nuestra rica colección, iniciada en la década de 1930 y que ha ido creciendo cada año, habla elocuentemente de la enorme diversidad de nuestra ciudad y de las múltiples formas en que la inmigración y la diversidad religiosa han enriquecido y beneficiado a Nueva York, la ciudad por excelencia de los inmigrantes. Estamos orgullosos de mostrar estas hermosas imágenes de musulmanes en como parte de esa historia ".

Desde que se llamaba Nueva Ámsterdam

Tras señalar que al menos 270.000 vecinos, el tres por ciento, de los habitantes de los cinco distritos del área urbana neoyorquina —sin incluir la gigantesca megaciudad metropolitana— son de origen musulman, afirman que el colectivo ha contribuido a "conformar el tejido de la ciudad desde los orígenes, cuando era todavía llamada Nueva Ámsterdam".

Antony Jansen van Salee, musulmán norteafricano, vivía en la ciudad en el siglo XVII Existen documentos del siglo XVII que identifican a Antony Jansen van Salee, un musulmán de descendencia norteafricana y holandesa, como vecino y propietario.  Hasta el XVIII, el comercio de esclavos trajo a otros musulmanes a Nueva York para realizar trabajos forzados en los siglos y a finales del siglo XIX, la inmigración de Oriente Medio creó una comunidad de habla árabe asentada en el Bajo Manhattan.

La 'Pequeña Siria'

Aunque la mayoría de los habitantes de la Pequeña Siria, como era conocida la zona, eran cristianos, las conversiones al islam fueron crecientes y la llegada de emigrantes musulmanes turcos, rusos, albaneses y bengalíes se sumó al paisaje cultural y religioso del área. En la década de 1910, una capilla turca servía como mezquita para los fieles.

En los años de entreguerras, el tamaño y la diversidad de la comunidad continuaron creciendo y los musulmanes comenzaron a establecerse en Harlem y Brooklyn. A comienzos de los años treinta Nueva York se convirtió en una base para la organización religioso-política Nación del Islam, a la que perteneció Malcolm X, el líder musulman negro más famoso e influyente de la ciudad hasta su asesinato en 1965.

Desde mediados de los sesenta, llegaron a inmigrantes de Oriente Medio, África y Asia del Sur El cambio en las leyes de inmigración introdujo una expansión masiva y de orígenes. A partir de mediados de los años sesenta, llegaron a Nueva York inmigrantes de Oriente Medio, África y Asia del Sur. Entre los nuevos musulmanes que "hicieron de la ciudad su hogar" son ahora frecuentes los ciudadanos árabes, turcos, afganos, pakistaníes, albanos, malayos...

Contra la islamofobia de 1993

Las fotografías de la exposición abarcan desde mediados del siglo XX hasta principios del XXI. Las imágenes de Ed Grazda provienen de su proyecto Nueva York Masjid: Las mezquitas de la ciudad de Nueva York, que emprendió en respuesta a la islamofobia desatada después del primer ataque al World Trade Center en 1993.

Las fotografías de Mel Rosenthal de musulmanes árabes de Nueva York a principios de los años 2000 fueron encargadas para la exposición Una comunidad de muchos mundos: los árabes americanos en Nueva York (2002). Finalmente Robert Gerhardt documenta la vida de los musulmanes neoyorquinos a principios de los años 2010.

Ha convertido la ciudad en un centro de innovación La mezcla distintiva de razas, religiones y modos de vida en Nueva York "ha producido un ambiente creativo que ha convertido la ciudad en un centro de innovación en las artes, los negocios, la ciencia, la política y el desarrollo urbano durante más de cuatro siglos", concluyen desde el museo.

Las fotos de los musulmanes de Nueva York presentan de nuevo la ideas encarnada en la raíz del lugar: "la inmigración y la diversidad han sido y siguen siendo centrales en la evolución y el resurgimiento de nuestra ciudad", añaden.