Marketplace, un programa de la cadena canadiense CBC (Canadian Broadcasting Corporation), llevó a cabo una serie de análisis del ADN del pollo utilizado en los bocadillo de cinco cadenas muy populares de comida rápida.

Los franquicias elegidas y los productos analizados -sin salsas ni condimentos- fueron: McDonald's (Country Chicken, bocadillo de pollo de corral), Wendy's (Grilled Chicken Sandwich, bocadillo de pollo a la parrilla), Tim Hortons (Chicken Grilled Wrap, wrap de pollo a la parilla),  A&W (Chiken Grill Deluxe, bocadillo de pollo a la parrilla de lujo) y Subway (Oven Roasted Chicken Sandwich, bocadillo de pollo asado al horno y Sweet Onion Chicken Teriyaki, Teriyaki de cebolla dulce).

Matt Harnden, el investigador encargado del estudio, reveló que cuatro de los restaurantes utilizaban en sus productos más del 84% de carne, a excepción de uno: el Subway.

En el Oven Roasted Chicken Sandwich solo hay un 53,6% de carne, y en el Sweet Onion Chicken Teriyaki solo un 42,8%. Debido a los alarmantes resultados, los científicos repitieron la prueba con cinco nuevas piezas de pollo, pero el análisis concluyó lo mismo. El ADN restante era soja.

El experimento, además, reveló que los productos que utilizan estos restaurantes contienen una cuarta parte menos de proteínas y entre siete y diez veces más de sodio que el pollo sin adulterar.

Tras la publicación de este estudio, Subway comunicó que sus productos de pollo contienen únicamente un 1% -o menos- de soja, lo necesario para mantener la textura y humedad de la carne.