El nombre de Emma Watson está estos días en boca de todos por el estreno inminente (17 de marzo en España) de La bella y la bestia, la reinvención del clásico de Disney ahora en su versión adulta. Pero también por una polémica sesión de fotos que ha protagonizado para el próximo número de la revista Vanity Fair, en la que aparece sin sujetador.

Esa imagen ha desatado las críticas de los usuarios de las redes sociales, que se preguntan si una persona que abandera el feminismo debería posar de ese modo. Algunos, como la presentadora Julia Hartley-Brewer, se han aventurado a tacharla de hipócrita. "Emma Watson: 'feminismo, feminismo, brecha de género, por qué no me toman en serio... oh, y aquí mis pechos'", escribía en Twitter la periodista junto a una imagen de la revista.

Ese fue el mensaje incendiario, el germen del debate que se ha abierto en la red de microblogging. Son muchas las voces que han reprendido a la eterna Hermione Granger, pero también los que la defienden y aseguran que se puede ser feminista y estar orgullosa de su cuerpo al mismo tiempo.

El reportaje de Vanity Fair repasa la carrera de Watson y analiza su transformación, desde sus inicios como chica Potter hasta los papeles más adultos de la actriz. Pero también se centran en su faceta de mujer comprometida con el medio ambiente, con los derechos de los seres humanos (es embajadora de la buena voluntad de la ONU) y de las mujeres, en su lucha, sobre todo, por la igualdad de género.