A Charlotte Moorman (1933-1991), la intérprete estadounidense que sexualizó la música y la convirtió en performance de vanguardia, no le gustaba que la llamasen la violonchelista en topless porque consideraba que la expresión cosificaba su papel como artista. Aún así, aprovechó con inteligencia las actuaciones, casi siempre rodeadas de expectación y escándalo, en las que tocaba con los pechos desnudos o cubiertos por monitores de televisión, para promover el interés del público por la vanguardia neoyorquina entre los años sesenta y ochenta del siglo XX.

La exposición Ein Fest des Staunens: Charlotte Moorman und die Avantgarde, 1960–1980 (Una fiesta de asombros: Charlotte Moorman y la vanguardia, 1960-1980) es la primera integral de la carrera de la artista como "mediadora" entre los movimientos de arte avanzados y el gran público. La muestra se estrena en Europa en el Museum der Moderne de una ciudad con gran enlace con la creación musical, Salzburgo (Austria), que mantiene la exposición en cartel hasta el 18 de junio.

Se trata del "primer homenaje completo" al arte de Moorman y su papel como "embajadora de la vanguardia", explican desde la pinacoteca, que se jacta de arrojar una "nueva y fascinante luz" sobre la creadora. Incluye obras de en medios variados —música, cine, performance, instalaciones de audio y vídeo, fotografía, literatura y materiales del archivo— de la artista, fallecida prematuramente a los 57 años tras sufrir un cáncer de mama.

Además de la parte creativa, la exposición analiza el trabajo de la violonchelista como fundadora (1963) y organizadora del Festival Anual de Avant Garde de Nueva York, que celebró quince ediciones en localizaciones gratuitas y al aire libre. El evento fue el primero que llevó al gran público las obras de artistas de planteamientos radicales como el compositor John Cage y el visionario inventor del videoarte y predictor de internet Nam June Paik, con quien Moorman colaboró en numerosas performances, entre ellas los conciertos para violonchelo, monitores de televisión y cintas de vídeo.

Compañera de cuarto de Yoko Ono

Nacida en Little Rock, Arkansas, en 1933, Moorman viajó a Nueva York para recibir una formación clásica como violonchelista en la famosa Juilliard School —en esta época compartía habitación alquilada con Yoko Ono—, pero pronto se decantó hacia la música experimental, sobre todo siguiendo los dictados del grupo Fluxus sobre el amateurismo como vía válida para hacer arte.

Varèse llamó a Moorman 'la Juana de Arco de la nueva música' Con sus planteamientos radicales, el compositor Edgard Varèse se refirió a Moorman como "la Juana de Arco de la nueva música", pero la artista alcanzó verdadera notoriedad masiva cuando, en febrero de 1967, fue detenida por interpretar en la filmoteca de Nueva York la Opera Sextronique de Paik. Tocó desnuda, aunque el violonchelo velaba gran parte de su cuerpo, ante un auditorio de doscientas personas, todas invitadas.

Gancho mediático y encasillamiento

Un par de agentes de Policía detuvieron a Moorman durante la actuación y se levantaron cargos por "exhibicionismo indecente". El caso fue archivado por la intención artística del evento, sentando un importante precedente en la jurisprudencia estadounidense. Desde entonces la artista utilizó el gancho mediático de la violonchelista en topless para ampliar el alcance de sus actuaciones, pero también para encasillarla.

Paik y Moorman colaboraron en otras piezas, creadas exclusivamente para la intérprete, entre ellas el famoso TV Cello wearing TV Glasses (1971-1973), donde el instrumento está formado por tres monitores. También participó en 26' 1.1499'' for a String Player, de Cage.