La espera ha sido parte de la vida humana durante miles de años, pero la carga negativa de la idea es creciente en una sociedad donde la gratificación instantánea es un valor y un objetivo. Puedes comprar opciones para hacer el check-in aeroportuario antes que los demás o pagar un extra en la póliza de seguro médico para saltar las listas de espera.

Mientras tanto, los solicitantes de refugio o asilo esperan años para que tramiten sus papeles, sin forma de acelerar el proceso o tomar un atajo. La eliminación de la espera, una idea que resulta anacrónica en los tiempos del ahora mismo, es también una cuestión de dominio. Las personas en una posición de poder no esperan, hacen esperar a otros.

Una exposición colectiva de dos docenas de artistas contemporáneos aborda el asunto en la Kunsthalle de Hamburgo (Alemania) hasta el 18 de junio. Warten: Zwischen Macht und Möglichkeit (Esperar: entre el poder y la posibilidad) reúne obras sobre un concepto que se ha convertido en "anacrónico" gracias a la extensión viral de lo instantáneo y el olvido de que "el tiempo de espera es mucho más que tiempo no utilizado o perdido".

A pesar de que el tiempo de espera se considera a menudo una molestia que se aborda como un fenómeno anacrónico en nuestra sociedad moderna, "impulsada por una necesidad compulsiva de gratificación instantánea", los organizadores de la muestra recuerdan que esperar "abre un reino de posibilidades inimaginables" y "proporciona una oportunidad para la reflexión, la creatividad, la desaceleración y la atención plena".

'La paciencia ha desaparecido'

Esperar se ha convertido en "desagradable, estresante y costoso" como experiencia personal, pero la acción de permanecer aguardando también es un termómetro social porque "desnuda las estructuras de poder", funciona "como un indicador de posición social y estatus" —solamente esperan quienes no pueden pagar por evitar la espera— y permite comprobar como la paciencia es "una virtud que ha desaparecido" de nuestro estilo de vida.

Un 'performer' con los pies 'clavados' a un bloque de cemento Entre los artistas seleccionados por el museo alemán para expresar de manera "especialmente vívida" el concepto de esperar como un "interludio ocioso" y necesario para cualquier tipo de creatividad destacan Vajiko Chachkhiani (Georgia, 1985), que presenta la performance Father. Sentado ante los espectadores, el Chachkhiani permanece clavado al lugar al tener ambos pies insertados en un bloque de cemento.

Material audiovisual y escrito

La pinacoteca ha lanzado una web especial con material audiovisual y escrito sobre buena parte de las obras la colectiva. Agrupa numerosos vídeos de los artistas explicando, en alemán, el sentido y la razón de cada pieza —fotos, cuadros, esculturas, vídeos, instalaciones...— y grabaciones de las actividades paralelas —conferencias y coloquios— organizados en torno a la exposición.