La innovación en España progresa, pero la calificación de este avance depende del prisma del observador. Si solo nos enfocamos en el último año, los datos publicados este martes por la Oficina Europea de Patentes (OEP) reflejan que los 'inventores' españoles han solicitado más certificaciones y han recibido más licencias que en 2015. Pero si lo enfrentamos con el resto de países avanzados, se afea bastante el rostro de la investigación española.

El informe anual de la OEP contabiliza 1.558 solicitudes de patentes llegadas desde España en 2016, un 2,6% más que el año anterior. Este proceso de solicitud, explica la agencia, "se trata de una medida directa del interés explícito por la innovación". En el caso español, el crecimiento es el segundo más acusado en Europa —solo Bélgica e Italia avanzan más— pero es inferior al del año pasado (3,2%).

"Toda subida por debajo del crecimiento de la economía [el PIB se expandió un 3,2%] es un indicador de que estamos descapitalizando la innovación. La subida es muy discreta, así que no es una buena noticia", puntualiza a 20minutos Jorge Barrero, director general de la Fundación Cotec.

El avance, de hecho, parece insuficiente comparado con otros países avanzados. Las solicitudes crecieron, cierto. Pero España solo ocupa el puesto 17 del mundo, por detrás de las grandes economías europeas: Alemania (25.086 patentes), Francia (10,486), Reino Unido (5.142) o Italia (4.166).

La posición española empeora aún más si emparentamos las solicitudes de patentes respecto a su población, una medida más aproximada al interés del país en innovar. En este ratio España apenas ocupa el puesto 27 (32,1 peticiones a la OEP por cada millón de habitantes) y quedaría por detrás de países de economía más modesta como Eslovenia (57,1), Puerto Rico (53,7), Nueva Zelanda (45,6), Chipre (38,2) o Estonia (34,2).

Otra cosa es que las patentes, tras ser solicitadas, se concedan. En esto España puede estar más de enhorabuena: en 2016 se otorgaron 752 exclusividades, el mayor crecimiento anual (47,2%) en una década. Barrero relativiza la cifra. "Cualquiera puede solicitar una patente y ganarla si es novedosa y útil", dice el director de Cotec, que cree que el paso siguiente debe ser convencer a alguien para desarrollarla. "Los inventos no se pueden meter en un cajón, hay que salir a venderlos. Y esto requiere de un ánimo comercializador del que carece al sector académico español".

Una herramienta para la industria... y ahí cojea España

Dos apuntes importantes; el primero, que el informe de la OEP solo mide las solicitudes llegadas a esta agencia y las empresas podrían estar registrando patentes en otros continentes. El segundo, según Jorge Barrero, es que las patentes miden sobre todo la innovación de la industria y en España este sector tiene un peso bastante bajo.

"La patente no es el método usado en otros sectores para proteger sus invenciones", dice el responsable de Cotec. "El cocinero Ferran Adrià no aparece en el listado y nadie duda de su aportación a la innovación culinaria. En España pesan mucho los Servicios, así que la patente es solo una parte de la innovación".

El mayor número de peticiones españolas fue de la catalana Laboratorios Esteve El carácter industrial de las patentes se refleja en el listado de las mayores peticionarias entre las que, por cierto, no asoman españoles. La firma que más licencias pidió en 2016 fue la holandesa Philips (líder por segundo año consecutivo con 2.588 peticiones) seguida por la china Huawei (2.390) y las coreanas Samsung (2.316) y LG (2.313).

"España viene de donde viene y tiene la industria que tiene", lamenta Barrero. "Son industrias más pequeñas y eso les resta competitividad, aunque cuando crecen son capaces de igualar el liderazgo en innovación de empresas de otros países, como ocurre con Iberdrola, Telefónica o Acciona".

El mayor número de peticiones españolas recayó en Laboratorios Esteve (30 solicitudes), por delante del CSIC (29), de Telefónica (26) y Repsol (26). "Lo de Esteve tiene mucho merito porque es una firma pequeña comparada con Telefónica", apunta el director de Cotec sobre estos laboratorios catalanes que, además, empujan a su región al liderazgo en solicitudes (547, un 37% del total), por delante de Madrid (321) y País Vasco (209).

La investigación sigue perdiendo peso en relación al PIB

Pero más allá de las solicitudes de patentes está el gasto que realiza el país en innovación. Si no hay un gasto previo, no hay certificaciones de inventos. Y en el caso de España, el peso que la investigación y el desarrollo tiene en el PIB del país sigue cayendo sin pausa: en 2010 suponía un 1,4% de la actividad económica del país, pero ahora solo alcanza el 1,2% por el 2% promediado en la UE.

"El I+D debe ser un pilar intocable del Estado de Bienestar", dice Barrero. "Otros países recortaron y fueron rescatados pero protegieron su investigación, en cambio España recortó el gasto público a las primeras de cambio y destruyó un tejido productivo que costó mucho construir".

Hay algo que, sin embargo, preocupa más que el gasto porque el dinero que siempre se puede recuperar cuando la economía venga bien dada. "Vamos a tardar en volver a atraer talento como antes de la crisis", lamentan desde Cotec. "Hemos transmitido una idea al exterior de que España no apuesta por la investigación... y esto es una auténtica prima de riesgo científica".

Sabías que...

  • ... el mayor alza de solicitudes de patentes tecnológicas en España a lo largo de 2016 se produjo en el área energética (+46%) y que fue el sector de transporte (especialmente en la automoción) el que acumuló más peticiones (15)?
  • ... el menor número de solicitudes españolas recae en el sector de muebles y juegos (40) y la mayor caída se registra en la tecnología médica (-14,7%)?
  • ... Extremadura fue la región con menos solicitudes (2)?
  • ... no hay ninguna empresa u organismo español entre las 100 mayores solicitantes de patentes en la Oficina Europea?