Un grupo de investigadores, liderado por Natacha Aguilar de Soto, ha conseguido estudiar por primera vez a un grupo de zífidos, unas ballenas que se caracterizan por su pronunciado hocico que recuerda al de los delfines. En un estudio publicado en la revista científica PeerJ, los investigadores han conseguido identificar a uno de los mamíferos más desconocidos del planeta y a la especie más escurridiza: el zífido de True (Mesoplodon mirus).

El trabajo del equipo de Aguilar del Soto ha sido posible gracias a un vídeo que fue grabado en el año 2013 por un grupo de estudiantes que estaba de viaje de estudios en las islas Azores, en medio del Atlántico. "Cuando vi el vídeo no podía creérmelo", asegura Aguilar de Soto en el diario Washington Post.

Y es que los zífidos de True son tan escurridizos que, en numerosas ocasiones, los científicos no son capaces de reconocerlos ya que, esta especie, solo emerge de las profundidades del océano durante cortos periodos de tiempo. Además, estos zífidos llevan años confundiendo a los investigadores con su color, muy similar al de otras familias de ballenas.

En su investigación, el equipo de Aguilar de Soto, destaca que las Azores y las islas Canarias son los principales puntos en los que es más fácil localizar a la especie.  Y que, a pesar de ser una especie semidesconocida, ya está gravemente amenazada por los plásticos, las redes de pesca  y las pruebas de los barcos militares.

Gracias a este nuevo avistamiento, los investigadores podrán mejorar los estudios sobre su distribución (principalmente en los océanos Atlántico e Índico) y sobre su población. Así podrán empezar a proponer medidas concretas para ayudar a conservar la especie.