El pleno de Les Corts ha derogado este jueves la ley de protección a la maternidad del anterior Consell del PP, conocida como ley Cotino, con el apoyo de Compromís, PSPV y Podemos, la abstención de Ciudadanos (Cs) y el rechazo del PPCV, que ha considerado que la norma se suprime por "ignorancia, sectarismo político y odio" a los populares.

Así lo ha indicado la diputada Blanca Garrigues, quien ha apuntado que los partidos que sustentan el actual Gobierno valenciano han aplicado "su apisonadora ideológica sin importarles lo que se llevan por el camino", una ley que "no habla del aborto", sino que "apoya a las mujeres embarazadas en riesgo de exclusión y con diversidad funcional".

"Una mujer que decide seguir pese a eso es una heroína, ¿o es que no tienen derecho a ser madres?", ha preguntado la parlamentaria, quien ha destacado que el Consell "ha venido a rescatar personas pero con sus decisiones hace todo lo contrario, sobre todo con los más vulnerables". "Abandonan a la mujer que viene en patera embarazada, a la menor que quiere continuar con sus estudios", ha criticado la popular.

Garrigues ha asegurado que desde el PP apoyan la libertad, lo que ha contrapuesto al conseller de Educación, Vicent Marzà, presente en el pleno, respecto al decreto de plurilingüismo. Al respecto, el responsable de este departamento se ha preguntado si es una ataque a la libertad que la región de Murcia apruebe un texto de plurilingüismo sobre sistemas de inmersión "aprobado por el PP".

Desde Podemos, Llum Quiñonero ha señalado que esta norma "hubiera sido extraordinaria para el siglo XIX, en el XXI las mujeres reclamamos participar en igualdad de condiciones en la sociedad". "La maternidad -ha defendido- es más que el periodo del parto, que el de lactancia; esta ley se dirige a las mujeres en situación precaria" y a quienes las instituciones "disuadían" de abortar.

"La gente de Hazte Oír sí está fomentando el odio", ha subrayado la diputada de la formación morada, en respuesta a las acusaciones de Garrigues, al tiempo que ha considerado necesarias "medidas para que hombres y mujeres puedan ocuparse en igualdad de condiciones de los hijos, más allá del parto".

Ley "mal parida"

En este mismo sentido se ha pronunciado la representante de Compromís Cristina Rodríguez, quien ha calificado de "sin pies ni cabeza" la norma, aunque ha reconocido que tiene "un nombre precioso". "Son ustedes unos genios de la publicidad engañosa, la llamaron así porque pensaron que nadie podría oponerse a ella con ese nombre", ha señalado.

Así, ha asegurado que se trata de una ley "mal concebida, mal gestada y mal parida por el que fuera su compañero Juan Cotino -exconseller de Bienestar Social y expresidente de Les Corts-, el señor de pelo blanco con un gran crucifijo, que será recordado por su deleznable papel tras el accidente del metro o por sus negocios en residencias de la tercera edad", ha lamentado la diputada.

"Alguien podría preguntarse qué interés tenía este señor mayor en proteger la maternidad. El mismo que su ley, ninguno, porque esta es una más de sus estafas, o era mentira o una estafa, en lo que el PP es especialista", ha subrayado Rodríguez, quien ha defendido que "hay muchas madres que no han parido a sus hijos y son tan madres como cualquier otra".

A su juicio, los 'populares' intentaron "forzar una concepción de la vida muy concreta e intentar evitar abortos". "Para proteger la maternidad es fundamental entender que las mujeres son libres de decidir", ha aseverado.

Continuar "sí o sí" con el embarazo

Desde el PSPV, Rosa Mustafá ha indicado que la ley Cotino "no ha aportado nada" y su objetivo era "hacer una batalla ideológica contra gobierno socialista" -en Madrid- que preparaba una ley que a su juicio sí protegía a las mujeres.

Mustafa, que ha afirmado que la norma de los populares estaba "llena de mentiras y de fantasía" contaba con 1,1 millones de euros destinados a "convencer a las mujeres de continuar sí o sí con su embarazo", al tiempo que ha criticado que no se trataba de ayudas directas a estas mujeres, sino que se destinaban a terceros, como asociaciones sin ánimo de lucro -algunas de ellas religiosas-, "para que les dijeran lo que tenían que hacer".

La ley ahora derogada es "como un cuento infantil, colorín colorado colgada te hemos dejado", ha manifestado la diputada, quien ha recordado que la maternidad no acaba con la lactancia y que "no tener dinero no significa ser menor de edad o no estar capacitada".

"Arma arrojadiza"

La parlamentaria de Cs Mari Carmen Sánchez ha lamentado durante su intervención que tanto los partidos que se encuentran a su derecha y a su izquierda en el hemiciclo hayan "han utilizado como arma arrojadiza" la ley de protección a la maternidad y que hayan optado por "la demagogia".

Desde esta formación han considerado más útil que en lugar de derogar la norma se hubiesen llevado a cabo modificaciones y "renovarla". "En el texto de esta ley no hemos visto que se incite a impedir o a coartar" el aborto, ha indicado Sánchez, quien ha precisado que no obstante "otra cosa es el uso o implantación que se haya podido hacer de esta ley", en la que se tutorizaba a las mujeres desde las instituciones, ha dicho.

"La administración no puede imponer a los ciudadanos una ideología concreta o los principios subyacentes en la misma", ha destacado.

Minuto de silencio por Guatemala

Antes del inicio del pleno, los diputados de todos los grupos han mantenido un minuto de silencio por la muerte de 22 niñas en un centro de menores en Guatemala, que se había acordado en la Junta de Síndics celebrada esta mañana.