Las carcasas de varios de los modelos de móviles más importantes del mercado incorporan unas franjas que, a simple vista, podrían ser un elemento de diseño más, Pero, como informan desde Andro4All, hay algo más en esas franjas.

La desaparición de la antena en los teléfonos móviles fue uno de los avances estéticos más importantes en la evolución de estos dispositivos, pero eso no significa que no sigan ahí. El reto de los fabricantes por hacerlas invisibles se topó con un problema: el material de la carcasa.

El metal y el cristal se han ido imponiendo al plástico como material principal en las carcasas de buena parte de los móviles, especialmente entre los modelos de gama alta y gama media. Esto ha provocado un problema que con el plástico no existía. La cobertura empeoraba con el cristal y el metal.

Apple fue el primer fabricante en detectar este problema y darle solución. Fue con el iPhone 4, modelo en el que ya se incluían unas franjas laterales que permitían salvar los problemas de cobertura que daba el material que conformaba la carcasa del dispositivo. Con el iPhone 6 vino otro problema, que era el menor grosor de los smartphones. Lo que hacía que hubiese que colocar la antena en la parte trasera.

De esta forma, la solución vino entonces por crear bandas o franjas que recorrieran todo (o parte) de la zona superior trasera de la carcasa de los nuevos diseños de metal y cristal. Una tendencia que no todos siguieron, ya que, dependiendo de la marca, las franjas están situadas en la parte trasera o en los laterales.