Sheryl es una mujer con una historia que contar muy bonita pero también muy triste. Es madre de dos hijos: Kuya, de tres años, y Thomas, de solo cuatro meses. Al más pequeño le diagnosticaron casi al nacer un cáncer terminal, por lo que no le queda mucho tiempo de vida. Su hermano mayor, aunque solo tiene tres años, conoce la situación y se comporta como el mejor de los hermanos mayores.

Este es el mejor ejemplo. Cuenta Sheryl en su cuenta de Instagram que un día, estando de vacaciones, mientras su marido estaba en la cocina y ella preparando el baño para los niños, se dio cuenta de que los niños no hacían ruido. Esa calma la hizo sospechar, y fue a buscarlos. Ahí vio a su hijo mayor, Kuya, tumbado en el sofá junto a su hermano de cuatro meses. Lo acariciaba y le decía: “Tu hermano mayor está aquí. Todo está bien”.

 

Sheryl, conmovida con la escena, y con el mayor sigilo, sacó una foto con su cámara y la subió a su cuenta de Instagram. Junto a la imagen adjuntó el siguiente texto:

“Estábamos de vacaciones y yo me estaba arreglando en el cuarto de baño y mi marido estaba en la cocina. Los niños estaban tranquilos, especialmente el ‘Sr. Preescolar’. Y ya sabes las reglas de cuando los niños están callados. Fui al salón de puntillas con mi cámara, lista para recoger cualquier momento. Esperaba que mi bebé estuviera cubierto de Nutella o algo así, pero en vez de eso vi a mi preescolar diciendo a su hermano: ‘Kuya (hermano mayor) está aquí. Todo está bien’”.