La actriz, productora y runner Lorna Nickson Brown fue diagnosticada de cáncer de tiroides a principios de 2015, después de que su madre viera un pequeño bulto sospechoso en una de sus fotos: "Ella pensó que había perdido un poco de peso, pero visité al médico de cabecera tres meses después".

Se trataba de un nódulo tiroideo que, según The Independent, puede ser benigno, pero que en su caso el tacto era más duro de lo normal por lo que le hicieron más pruebas. Tras cuatro meses de exploraciones, le hicieron un biopsia y se confirmó que padecía cáncer.

Sin embargo, la joven actriz admite que no se sentía enferma y que hasta tenía posibilidades de ser nominada a los Globo de Oro. Tras el diagnóstico, la inglesa de 26 años contactó con un experto que le explicó que "Google es aterrador", por lo que le recomendó no buscar ahí nada relacionado con la enfermedad y que seleccionase sus fuentes, como libros.


Gracias al rápido diagnóstico, pudo ser operada a tiempo y, a pesar de que de vez en cuando se cansa, tiene parte de sus tiroides intactas, lo que se traduce en que no tiene que tomar tiroxina de por vida.

Lorna Nickson Brown ha contado su historia un año después de haberse curado totalmente porque participa en una campaña sobre el cáncer de tiroides, motivo por el que ha subido la foto que le permitió salvarse en las redes sociales.