Valencia se convierte estos días en un escenario de fiesta, al sonido y olor de la pólvora. Son las Fallas, para muchos el mejor momento para visitar la ciudad al abrigo de la fiesta. Valencia está en el mapa por las Fallas y por algunas otras cosas que ha ido levantando en los últimos años. De la mano de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la capital del Turia ha dado un salto a la modernidad.

Por si este año visitas Valencia en plenas Fallas y prefieres evitar las mascletàs y el olor a pólvora, o los edificios de Calatrava, puedes disfrutar visitando otros rincones clásicos de esta capital mediterránea. Son cosas que ver en Valencia cuando son Fallas y no quieres fiesta.

La Malvarrosa
Al norte de la ciudad está la Malvarosa. Esta playa de 100 metros cuadrados puede ser un buen lugar para desconectar de la fiesta y si el tiempo acompaña, hasta para darse un chapuzón. La Malvarosa es una espectacular playa urbana de arena fina con un kilómetro de largo y una anchura media de 135 metros que tiene un marcado carácter levantino, ofreciendo a quienes la visitan y la disfrutan una sensación de amplitud y abertura.

El Cabanyal
Este barrio antiguo es la cara costera de Valencia y su supervivencia se ha puesto en duda varias veces por una amenaza de derribo basada en hacer llegar la avenida Blasco Ibañez, una de las arterias principales de la ciudad, hasta el mar. Es famoso también por su arquitectura popular. En la arquitectura del Cabanyal no cabían prototipos. Aquí, cada vecino decoraba la fachada a su gusto siempre manteniéndolo dentro del estilo popular que ha hecho famosas a sus calles dónde es común encontrar fachadas recubiertas de vistosos azulejos. Además, por su cercanía al mar, el Cabanyal es también un barrio con muy buen ambiente nocturno ya que con la llegada del buen tiempo se puede disfrutar de las diversas terrazas que los hosteleros de la zona instalan en el paseo marítimo y que ofrecen unas increíbles vistas en primera línea de playa.

Ciutat Vella
El distrito número 1 de Valencia, Ciutat Vella, es el núcleo histórico, político y cultural de la ciudad. Aunque estará repleto de monumentos falleros y habrá que sortearlos, es una buena idea buscar una hora poco concurrida para recorrer sus calles y descubrir los trazos de sus calles y monumentos. Desde la Catedral de Valencia, las plazas de la Virgen, la Reina y la Redonda, las Torres de Serrano, el Mercado Central, la calle Caballeros y hasta el barrio del Carmen, este distrito no tiene desperdicio arquitectónico ni cultural. Además, en él se pueden visitar diversos museos como el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MUVIM), el Museo del Siglo XIX, el paraninfo y la biblioteca de la Universitat de València o el Centro Cultural de Octubre.

Jardines del Turia
El parque urbano de 110 hectáreas y más de 9 kilómetros transitables que recorre prácticamente de punta a punta la ciudad, ejerce de pulmón verde para Valencia. Ubicado en el antiguo cauce del río Turia, este parque, además de los diversos jardines, incluye en su trayectoria la conocida 'Ciutat de les Arts i les Ciències de València', el 'Palau de la Música', y los parques Guilliver y de Cabecera. Lo ideal es recorrerlo paseando, en patines o en bicicleta, pero este parque también es un lugar ideal para hacer 'picnic' o en familia o practicar actividades deportivas en las distintas instalaciones habilitadas.

La Albufera
Es una de las zonas húmedas más importantes de la península ibérica. Aquí se puede disfrutar de un entorno diferente, de un gran número de especies únicas de aves acuáticas e impregnarse de la cultura pescadora y de su gastronomía probando platos como el arròs a banda, el all i pebre o la paella. A la Albufera es fácil llegar. Si se está en el centro se puede coger un autobús de línea, el 25 por 1,50 euros que tarda menos de una hora, pero también se puede disfrutar de una visita guiada con el autobús turístico que incluye también un paseo en barca.