Antes de avanzar hacia el gran y desconocido oeste y documentarlo en pinturas y fotos para encumbrarlo como escenario mitológico de los EE UU, los artistas del siglo XIX encontraron en el paisaje del este el germen para construir la identidad nacional estadounidense.

A excepción de las imágenes de la guerra civil (1861-65), las primeras fotos que se tomaron en el este nunca habían sido protagonistas exclusivas de una exposición. La National Gallery of Art de Washington rompe la maldición con la recién inaugurada muestra East of the Mississippi: Nineteenth-Century American Landscape Photography (Al este del Mississippi: fotografía estadounidense del siglo XIX), en cartel hasta el 16 de julio.

El paisaje salvaje intocado de rápidos, cascadas y bosques; el panorama catastrófico tras la guerra, la transformación dramática que supuso la industrialización. Las 175 fotografías ilustran el desarrollo del joven país durante un siglo. En bloques temáticos y cronológicos se exhiben daguerrotipos, papeles a la sal, copias a la albúmina o estereogramas.

Entre las piezas más atrayentes están las fotos más antiguas, creadas poco después de que la tecnología desarrollada por el francés Jacques-Louis-Mandé Daguerre llegara a la costa este de los EE UU a finales de 1839. Las cataratas del Niágara eran ya recurrentes en pinturas y grabados y también lo fueron pronto en la fotografía, las primeras imágenes las tomó el científico británico Hugh Lee Pattinson ya en abril de 1840. Poco después, el dentista Samuel Bemis fotografío en una serie de daguerrotipos la extensa cadena montañosa de las Montañas Blancas, en Nueva Inglaterra.

El negocio turístico de los hermanos Langenheim

No tardó en usarse la foto para promocionar destinos turísticos de Boston, Nueva York y Filadelfia, los hermanos Langenheim —nacidos en Alemania y emigrados jóvenes a los Estados Unidos— vieron claro el negocio y en julio de 1845 crearon un formato "panorámico" con series de cinco daguerrotipos montados en el mismo marco uno junto a otro. Fueron los primeros fotógrafos en viajar por el país tomando y vendiendo vistas turísticas famosas.

Stoddard fotografía un terreno anegado y denuncia el desastre provocado por la deforestaciónDos de los trabajos fotográficos más significativos de la guerra civil también se exhiben. Alexander Gardner y George Barnard reflejaron en dos publicaciones de 1866 el panorama modificado y devastado del campo de batalla. Otras secciones de la exposición  revelan la cercanía entre las primeras fotos y la pintura o el interés por los novedosos paisajes ferroviarios y las minas de carbón que se expandían por el noreste de Pensilvania.

En contraposición al progreso industrial, en la última década del siglo XIX existe cada vez una mayor conciencia en la preservación del paisaje natural. Seneca Ray Stoddard denuncia en una imagen titulada Drowned Lands of the Lower Raquette, Adirondacks (Tierras anegadas del Lower Raquette, Adirondacks) la inundación del terreno junto al río Lower Raquette en el estado de Nueva York, consecuencia de la deforestación.