Escapaban en noches cerradas y sin luna, casi siempre sin más información que seguir la dirección de la estrella polar. El norte significaba ser libre y no pertenecer, como un objeto, a un hombre blanco, es decir, ser uno de los cuatro millones de esclavos negros de algunas zonas de los EE UU.

Suele presentarse la situación de los afroamericanos sometidos a la esclavitud hasta 1865, cuando tras la Guerra Civil se aprobó la ley de emancipación, como de impasible desconsuelo e inactiva sumisión. Lo cierto es que al menos 100.000 personas lograron huir del sometimiento, fugándose hacia Canadá o a los estados del norte, donde la esclavitud no era legal.

Uno de los menos conocidos movimientos organizados para facilitar la huida era el llamado Underground Railroad (Ferrocarril subterráneo), una red de rutas secretas y lugares donde los prófugos podían conseguir refugio temporal o ayuda. Se considera que la organización clandestina, en la que estaban implicadas miles de personas, fue el primer movimiento de activistas contra la esclavitud y, por tanto, el primero también en el combate a favor de los derechos civiles.

En el libro Through Darkness to Light, Photographs Along the Underground Railroad (Atravesar la oscuridad para llegar a la luz: fotografías a lo largo del Ferrocarril Subterráneo), Jeanine Michna-Bales presenta un fotoensayo con imágenes nocturnas que revelan enclaves históricos, ciudades y lugares que atravesaron quienes buscaban la libertad y los refugios que les brindaron los abolicionistas de la organización secreta.

Un viaje de dificultades incalculables en busca de la libertad El volumen, editado por Princeton Architectural Press [192 páginas, 40 dólares, sin precio fijado aún en euros], es la narración en imágenes y ensayos de "un viaje de dificultades incalculables en busca de la libertad".

Una ruta de casi 800 kilómetros

Las imágenes, tomadas en el siempre misterioso e inquietante ambiente nocturno para recordar cómo se movían los esclavos fugados, sigue una ruta de casi 800 kilómetros, desde las plantaciones de algodón del centro de Luisiana, a través de los pantanos de cipreses de Mississippi y las llanuras de Indiana, hasta los estados del norte y Canadá.

Matar a un esclavo no era delito Las imágenes evocan el miedo constante que los viajeros nocturnos deben haber sufrido ante el peligro de ser asesinados —matar a un esclavo no era delito en los estados partidarios del sistema y actuaban bandas de cazadores para cobrar recompensas— o recapturados.

Diez años de investigación

Después de diez años de investigación y trabajo sobre el terreno, Michna-Bales se detiene en los lugares seguros en los que eran refugiados temporalmente los escapados con la ayuda del grupo clandestino. Las imágenes se alternan con testimonios de la época relacionados con aquellas épicas odiseas en busca de la libertad.

La 'conductora' Harriet Tubman organizó 13 viajes y rescató a 70 esclavos Los miembros del colectivo secreto usaban terminología ferroviaria —conductores y maquinistas eran quienes ayudaban o guiaban a los esclavos; estaciones, los lugares francos para esconderse durante el día; pasajeros, los propios fugados; carriles, las rutas...—. El libro destaca a figuras de singular importancia como Harriet Tubman, una conductora que realizó 13 viajes de rescate en los que salvó a 70 esclavos mientras arriesgaba su propia libertad, dado que ella misma era una fugada.

'Como si estuviera en el cielo'

En el libro aparece una cita de Tubman, llamada la Moisés de los esclavos, sobre su primera impresión al estar en territorio libre de esclavitud:  "Miré mis manos para ver si yo era la misma persona ahora que era libre. Había tal gloria sobre todo, el sol llegaba como si fuese de oro a través de los árboles sobre los campos, que yo me sentí como si estuviera en el cielo".

Michna-Bales oyó hablar del Ferrocarril Subterráneo cuando era una niña, ya que muchas de las rutas de fuga atravesaban su estado natal, Indiana. Fascinada con la voluntad de las personas capaces de caminar a escondidas para tener la oportunidad de ser libres, investigó sobre el movimiento en diarios antiguos y documentos históricos.

'Iluminar rincones oscuros'

"Mi esperanza es que este proyecto ayude a iluminar los rincones oscuros de nuestra historia compartida y nos muestre que cuando trabajamos juntos se pueden lograr grandes cosas", dice la fotógrafa en el texto que firma en el libro.

Blancos y negros como un modelo duradero de colaboración interracial En un ensayo sobre el movimiento, el historiador Fergus M. Bordewich concluye: "Si la larga y desalentadora historia de la esclavitud mostró a los estadounidenses blancos en su peor momento, la historia del Ferrocarril Subterráneo los revela, a blancos y negros, como un modelo duradero de colaboración interracial que es válido para nuestro propio tiempo y para los tiempos venideros".

Las fotografías de Through Darkness to Light viajarán por varias ciudades de los EE UU en una exposición itinerante que comienza en 2017 y terminará su recorrido en 2022.