El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, ha anunciado esta semana que la DGT controlará a aquellos coches que no hayan renovado o tengan denegada la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), mediante los lectores de matrículas en las ciudades. En un primer aviso se informará al conductor de la infracción y si éste es reincidente, se sancionará con 200 euros a los usuarios con la inspección caducada y con 500 euros con la ITV denegada.

Gregorio Serrano ha indicado que la medida se llevará a cabo a través de campañas periódicas y que todavía no es una medida que esté activa. Desde la DGT afirman que no saben si habrá que esperar una semanas o meses para que comience a funcionar¡ y por ahora tampoco se conoce el punto exacto de estos radares. Ha añadido que Tráfico ya realiza este tipo de controles por medio de los radares, al tiempo que ha recordado que "un coche que no tiene seguro no puede pasar la ITV".

"Como, a pesar de lo que se piensa, la DGT no tiene afán recaudatorio, lo que vamos a hacer en un primer momento es informar, concienciar y comunicar a aquellos usuarios que no tengan la ITV pasada y, si a pesar de esto se sigue teniendo la irresponsabilidad de ir por las carreteras con este tipo de vehículos, se procederá al segundo paso que es la sanción", explicó el director de la DGT.

Además, ha indicado que también en los paneles de información de la carretera se pondrán mensajes de concienciación sobre la necesidad de que el vehículo circule con la ITV renovada. Serrano ha adelantado esta iniciativa durante la presentación del documento 'Propuestas de seguridad de los vehículos para el nuevo plan estratétigo de seguridad vial' en la Fundación MAPFRE. Este informe recoge los datos de la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) que indican que entre 1,5 y 2 millones de vehículos circulan por carreteras con la ITV caducada.