Un algoritmo acuñado por Grigry Antipov, un experto francés en computación, y su equipo de especialistas -procedentes de los laboratorios de Orange- permite envejecer rostros jóvenes o crear versiones anteriores de caras mayores, según informa TICbeat.

¿Cómo? Aprovechando el poder del machine learning, una disciplina científica dentro del ámbito de la inteligencia artificial que identifica patrones complejos entre millones de datos de los que va aprendiendo, los revisa y posteriormente predice comportamientos futuros. Esta técnica, inventada por Antipov, resuelve el poblema que presentan otros sistemas anteriores, donde no se mantienen los rasgos individuales de cada persona.

El software funciona a través de dos máquinas que trabajan de forma conjunta: un discriminador facial y un generador de caras, que analizan fotografías de personas pertenecientes a seis grupo de edad distintos (8-18, 19-29, 30-39, 40-49, 50-59 y más de 60 años).

Para idear este sistemas se usaron 5.000 caras de cada segmento demográfico. La máquina extrajo las características físicas innatas a cada franja de edad para aplicarlas en los otros rostros y así simular la misma edad. Para mantener la identidad de cada individuo, el descriminador facial se encarga de analizar la fotografía envejecida para sentenciar si se reconce a la persona en ella.

Este algoritmo es perfecto para encontrar a personas desaparecidas o criminales buscados por la policía. Pero de momento, el equipo no tiene pensado sacar a la luz este software, aunque según afirman ellos mismos, en el artículo de su publicación lo detallan de una manera tan explicíta que las personas interesadas podrían implementarlo.