El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no ha querido explayarse sobre el desarme que ha anunciado ETA este viernes a través de medios internacionales y que se produciría el próximo 8 de abril.

La única referencia del presidente del Gobierno sobre este asunto, durante un congreso del PP de Madrid, ha sido escueta, pero en ella ha instado a la organización terrorista a disolverse de manera definitiva: "ETA ha dicho que se va a desarmar, que lo haga y que de paso se disuelva". "El Gobierno de España", ha añadido, "hará es lo que ha hecho siempre, porque la ley es igual para todos".

El anuncio llegó este viernes a través del periódico francés Le Monde. "ETA nos ha dado la responsabilidad del desarme de su arsenal y, en la tarde del 8 de abril, ETA estará totalmente desarmada", dijo a ese diario Jean Noël Etcheverry Txetx, activista de Bizi, asociación ecologista abertzale, y uno de los detenidos el pasado 16 de diciembre en el sur de Francia.

El jefe del Ejecutivo ya explicó que solo iba a hacer un "brevísimo comentario" sobre esa noticia, dejando claro que la posición del Gobierno y la de su partido es "exactamente la misma de siempre". "Y no hay más que decir sobre este asunto salvo terminar mi intervención", ha sentenciado.

Zoido: "ETA pretendía conseguir algo a cambio"

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha asegurado que, "después de cinco años, han tenido tiempo más que suficiente" para ello y que "si no lo han hecho hasta ahora es porque pretendían conseguir algo a cambio".

"Es evidente que no lo han conseguido por la firmeza de la política antiterrorista del Gobierno, que no ha contemplado en ningún momento ni condiciones ni transacciones", ha asegurado en Málaga en una declaración institucional a su llegada a unas jornadas sobre ciberseguridad. 

El titular de la cartera de Interior ha destacado que "a ETA le queda disolverse, entregar las armas, arrepentirse, pedir perdón a las víctimas, pagar las deudas que tiene con ellos contraídos y someterse a la legislación vigente". Ha resaltado, además, que el Gobierno no valora "posibles escenificaciones de una organización terrorista" y que "ya pasó el tiempo en que ETA condicionaba nuestra vidas y la agenda política de este país".

"Hoy es una organización terrorista derrotada operativa y policialmente", además de "sin futuro" y con un pasado que "no" olvidarán los demócratas españoles. "Lo que le resta por hacer a lo poco que queda de ETA es desaparecer de una vez por todas", una de las dos cuestiones "básicas" que señala que continúan "inalterables".

La otra clave que destaca es que "lo poco que queda de ETA tiene que saber que nada va a obtener de los demócratas" y que "el verdadero desarme es el que vienen realizando con notable éxito las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en colaboración leal con las autoridades francesas", a las que "tanto debemos —ha dicho—".

Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, por su parte, utilizó horas antes, durante el consejo de ministros de este viernes, la misma frase que el líder de los populares para explicar que el Ejecutivo "no se moverá ni un centímetro": "La posición del Gobierno es muy clara y muy nítida, ETA tiene que desarmarse y disolverse".

Y previamente al cónclave madrileño, también la secretaria general del PP y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, emplazó a ETA a que aporten pruebas del desarme. "Lo que tienen que hacer es demostrarlo. Nada más. Que se disuelvan de una vez y que demuestren lo que han dicho".