La primera evidencia en animales de algo parecido a una práctica ritual mortuoria ha sido documentada en la filmación de una chimpancé adulta que limpiaba los dientes de su cría después de morir.

En su artículo publicado en la revista Scientific Reports, Edwin van Leeuwen, de la Universidad de St. Andrews, y sus colaboradores Katherine Cronin y Daniel Haun, han ofrecido una descripción de las circunstancias bajo las cuales filmaron el vídeo y sus ideas sobre por qué el chimpancé se comportó de esa forma.

En múltiples ocasiones se han observado chimpancés limpiando los dientes de otros congéneres. Además de servir como una práctica de higiene, se cree que es un ritual de vinculación, ya que normalmente se produce entre aquellos que están cerca entre sí.

También se han observado chimpancés cepillando la piel de los miembros muertos del grupo. Sin embargo, hasta esta filmación, nunca antes se ha observado un chimpancé ocupándose de los dientes de un miembro fallecido de su grupo.

Los investigadores creen que las actividades del chimpancé podrían ofrecer pistas sobre cómo los rituales mortuorios comenzaron en los humanos Los investigadores aseguran que los chimpancés involucrados vivían en la naturaleza en el Fideicomiso de Vida Silvestre Chimfunshi, en Zambia, y que el difunto joven chimpancé parecía haber muerto debido a una infección pulmonar. El fallecido había quedado huérfano cuatro años antes y posteriormente fue adoptado por una hembra adulta.

Además, antes de la limpieza de los dientes, el ejemplar más viejo había acunado la cabeza de su cría adoptada en sus manos mientras examinaba sus dientes. Fue entonces cuando quitó un pedazo de paja de su boca y comenzó a usarlo para eliminar los residuos de entre los dientes del chimpancé fallecido.

Otra chimpancé más joven, hija de la hembra más vieja, se sentó cerca a mirar. Los investigadores han observado que cuando el chimpancé más viejo eliminó la suciedad dental, colocó el palillo en su propia boca, quizás en un intento por entender por qué su hijo había muerto.

Aunque es imposible conocer los motivos que llevaron a la chimpancé adulta a este acto, los científicos explican lo sencillo que resulta aplicar las emociones humanas a la escena que se muestra en el vídeo e interpretarlo como una madre afligida. Sin embargo, no han podido demostrar que los chimpancés sientan pena o una emoción similar.

Tampoco tienen idea de hasta qué grado los chimpancés entienden la muerte. Los investigadores sugieren que las actividades aisladas del chimpancé en el vídeo podrían ofrecer algunas pistas sobre cómo los rituales mortuorios comenzaron en los seres humanos.