Un nuevo frente de lluvias pronosticado sobre los Andes de Perú amenaza con agravar las consecuencias de las  inundaciones sufridas en las últimas semanas, que ya dejan 75 muertos, 263 heridos, 20 desaparecidos, unos 100.000 damnificados y 630.000 afectados, según el último informe oficial.

El documento, que recoge los daños registrados desde que comenzó la temporada de lluvias en diciembre, no incluye a los cuatro desaparecidos que cayeron este sábado por la noche a un río, al derrumbarse un puente por la fuerza de la corriente cuando varios vehículos circulaban por él.

En este tiempo han sido destruídas 12.000 viviendas, veinticinco escuelas y ocho centros de salud, además de haber unos 2.000 kilómetros de carreteras afectados y casi 9.000 hectáreas de cultivos perdidas.

"Lamentablemente, nos espera una semana complicada. Es muy probable que sigamos teniendo deslizamientos de tierras", advirtió este domingo el primer ministro, Fernando Zavala.

La mayor parte de las víctimas se concentra en las regiones septentrionales de Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash, con un total de 25 muertos, 111 heridos, 8 desaparecidos, 81.000 damnificados y unas 8.200 casas destruidas.

Lambayeque concentra el mayor número de víctimas, con unos 41.000 damnificados, seguida de Piura con 19.000, Áncash con 17.600 y La Libertad con 3.200 damnificados.

En Trujillo, capital de La Libertad, más de la mitad de la población lleva dos días sin suministro de agua potable por la rotura del principal canal que abastece a la ciudad, por lo que el Gobierno se encarga del reparto.

La caída del puente sobre el río Virú, donde desaparecieron las cuatro personas, y otras estructuras dañadas impiden que se pueda llevar ayuda a esas regiones a través de la carretera Panamericana Norte, que discurre por la costa peruana desde Lima hasta Ecuador.

El Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) autorizó este domingo que embarcaciones pesqueras puedan transportar desde Lima productos de primera necesidad a los puertos de las zonas más afectadas.

En la capital algunas casas llevan alrededor de dos días sin agua, ya que la caída de aludes de lodo al río Rímac, principal fuente de abastecimiento de la ciudad, impiden la recogida por el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal).

Las lluvias se producen por un atípico fenómeno climatológico de El Niño, que ha calentado inusitadamente la superficie marina del litoral peruano, lo que a su vez provoca intensas e inusuales lluvias en su costa desértica que derivan en anegamientos, desbordamientos de ríos y deslizamiento de tierras, conocidos en Perú con el término quechua de "huaicos".