A lo largo de los seis años de estudios, los alumnos realizarán estancias on site en Asia, América y Oriente Medio. Además, fortalecerán el perfil internacional con dos intercambios en universidades extranjeras durante 4º y 5º curso.

En este sentido, el decano ha resaltado que "solo se alcanzarán soluciones justas y satisfactorias en las distintas relaciones internacionales, ya sean socio-políticas o de carácter comercial, si se cuenta con personas que dispongan un amplio conocimiento tanto de la realidad internacional como de las instituciones jurídicas".

Así, el objetivo de combinar ambas carreras es formar profesionales que puedan ejercer, entre otros trabajos, como analista internacional, investigador en un think tank, responsable de programas de cooperación y desarrollo, diplomático, abogado o funcionario de organizaciones internacionales.

"Desde una perspectiva profesional, tanto Derecho como Relaciones Internacionales son por sí solas carreras polivalentes. Ahora bien, cuando ambas se combinan es evidente que esa versatilidad todavía se potencia más. La oferta de actividades complementarias permite que el alumno vaya desarrollando y consolidando un perfil propio en función de sus intereses", ha señalado Jorge Noval.

De esta forma, el plan de estudios "fortalecerá los perfiles de jurista, dotado para asesorar en un contexto internacional por sus conocimientos geopolíticos y de la idiosincrasia de otras culturas, y de experto en relaciones internacionales capaz de afrontar los problemas con una sólida perspectiva jurídica".

Por otra parte, la implantación de este doble grado coincidirá con una novedad en el grado en Relaciones Internacionales, pues a partir del próximo septiembre el primer curso se imparte íntegramente en inglés.