En una nota de prensa, Joaquín Olona ha reiterado que el Gobierno regional "adoptará todas las medidas políticas y jurídicas necesarias para que no se produzca ningún trasvase de la cuenca del Ebro a otras cuencas" y ha confiado en que Ejecutivo central y CHE "tengan clara cuál es la legalidad". El presidente aragonés, Javier Lambán, ha pedido esta mañana comparecer a petición propia en las Cortes de Aragón para hablar sobre este tema.

Asimismo, el consejero espera que "la CHE no autorice el cambio de uso de caudales que supone el proyecto de Cataluña" y que implica convertir una autorización para una solución puntual y transitoria, como fue una etapa de sequía, en 2010, en "una acción estructural y definitiva y que asimismo pretende trasvasar agua fuera de su cuenca natural y cambiar un uso agrario por otro de abastecimiento a la población".

Por todo ello, Olona

ha reclamado "la unidad de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales de Aragón para hacer frente a este nuevo reto" y ha recordado que "el Gobierno de Aragón ya votó en contra" del Decreto catalán en la última reunión del Consejo Nacional del Agua con un voto particular en el que se explicaba el porqué del mismo.

El Decreto del Gobierno catalán se recurrió la semana pasada y Olona ha asegurado que cuando se publique el Real Decreto que le sigue, se hará lo mismo. "El Gobierno de Aragón se opondrá frontal y absolutamente a cualquier tipo de trasvase por ir en contra del Estatuto de Autonomía de Aragón" ha expresado Olona, quien ha comentado que "el proyecto supone utilizar caudales provenientes de las inversiones y los esfuerzos de los regantes aragoneses para ahorrar agua en otro territorio y para otros usos".