La defensa del hombre acusado de atropellar mortalmente a un vecino en Cedeira (A Coruña) ha alegado que se trata de un "accidente" y asegura que "no hay pruebas" que sostengan la acusación por asesinato a la que se enfrenta su cliente, por lo que considera que es "injusta" y solicita su libre absolución.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha acogido este lunes la primera sesión del juicio contra un constructor cedeirés que tendrá que responder por el atropello mortal de un vecino con el que tenía una larga enemistad.

La Fiscalía solicita 21 años de prisión por un delito de asesinato, mientras que la Acusación Particular eleva la pena a 24 años. Siete hombres y tres mujeres han sido seleccionadospara conformar el jurado que emitirá el veredicto por este suceso. Tras la selección del jurado, las partes han realizado sus respectivas exposiciones. Un vez realizado este proceso, el juicio se retomará este martes con la declaración del acusado.

La defensa del proceso ha considerado "injusta" la acusación de asesinato a la que se enfrenta su cliente y, además, asegura que "no hay pruebas" que sostenga dicha acusación. "Fue un accidente y la coincidencia de la enemistad es lo que ha llevado a iniciar este proceso judicial", ha comentado al jurado.

También, dirigiéndose al jurado popular, el letrado del procesado, quien en todo momento niega la intencionalidad, ha destacado que la víctima "estaba obsesionada" con el acusado, contra quien llegó a poner hasta 80 denuncias.

LOS HECHOS

Por su parte, la Fiscalía entiende que el atropello fue "intencionado", por lo que solicita una pena de 21 años de prisión para el hombre por un delito de asesinato.

Los hechos ocurrieron el 10 de agosto de 2012 en el paseo marítimo de Cedeira. La víctima caminaba por la zona sobre las 9.50 horas. El procesado se encontraba en el coche y lo vio pasar por la calzada en el mismo sentido de su marcha.

Entonces, según el escrito del Ministerio Público, "varió la trayectoria y le arrolló por la espalda sin que la víctima pudiese advertirlo ni hacer nada por evitarlo y sabiendo que con ello le ocasionaría la muerte o, cuando menos, que ésta sería la consecuencia más probable de su acción".