De ello han informado a Europa Press fuentes de la formación nacionalista, que han explicado que el ya exmilitante, que propinó una patada a otro miembro de Anova, solicitó voluntariamente la baja toda vez que los órganos de la formación están en funciones y no pueden tomar este tipo de decisiones.

En concreto, las mismas fuentes han explicado que los órganos de dirección, al encontrarse en un proceso en funciones, no pueden decidir suspender de militancia a un miembro.

Además, también han indicado que la Comisión de Garantías de Anova no tiene la facultad de actuar de oficio, sino que interviene tras la denuncia de otros.