Un monitor de un correccional de Guatemala hospitalizado desde el lunes por las heridas sufridas durante un motín de pandilleros falleció este martes, lo que eleva a cuatro el número de muertos en ese episodio violento, informaron fuentes hospitalarias.

En un comunicado, el Hospital General San Juan de Dios (HGSD) anunció la muerte del monitor, trasladado a ese centro sanitario junto a otros tres compañeros que habían sido tomados como rehenes por los pandilleros después de que las fuerzas de seguridad lograran entrar en el correccional Etapa II.

Además, ayer uno de los funcionarios "falleció minutos después del rescate, cuando era trasladado al hospital", y dos siguen ingresados, uno estable y el otro en estado crítico debido a los golpes y heridas con arma blanca que sufre, indicó el centro.

Según la Policía Nacional Civil (PNC), previamente dos monitores habían sido asesinados en el correccional, en el que están recluidos miembros de la pandilla Barrio 18 y donde el motín comenzó el domingo pasado con la toma de siete monitores como rehenes.

Monitor operado

Este lunes los jóvenes liberaron a uno de los retenidos, quien de inmediato fue operado, debido a que presentaba múltiples heridas de arma blanca, y ahora se recupera en un hospital.

La PNC retomó a última hora del lunes el control del Centro Juvenil de Privación de Libertad para Varones, conocido como Etapa II.

El ministro guatemalteco de Gobernación (Interior), Francisco Rivas, dijo el lunes en rueda de prensa que desconocía si había internos heridos a raíz del operativo de rescate en el centro, pero aseguró que se actuó "de manera proporcional con la fuerza que el Estado nos da para restablecer el orden".

"Si ellos fueron heridos, probablemente fue por una oposición al control que se estaba ejerciendo", añadió.

Ante el juez

Tras el motín, han sido conducidos a los tribunales al menos 45 pandilleros, que serán imputados de nuevos delitos por el Ministerio Público (Fiscalía), aunque solo 18 de ellos son mayores de edad.

Los hechos comenzaron el domingo pasado, cuando veintiséis miembros de Barrio 18 retuvieron a siete monitores, de acuerdo con la Policía.

Preguntado por el origen del suceso, en el que los amotinados exigían, entre otros puntos, el traslado de 200 compañeros a este centro estatal desde otro donde están recluidos, el ministro afirmó ayer que se está investigando y que "la verdad prevalecerá".

El centro Etapa II tiene capacidad para 160 personas, pero había 201 internos, con veintitrés monitores, aunque cuando eran necesarios podían llegar a cuarenta.

La crisis en el Etapa II estalló días después de la tragedia en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, otros centro estatal donde un incendio el 8 de marzo causó la muerte de 40 niñas y adolescentes que, supuestamente, eran víctimas de abusos sexuales y físicos.

Traslados

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, manifestó su satisfacción a través de las redes sociales por las intervención de la Policía Nacional Civil, que han logrado "retomar el control" del centro correccional para menores Etapa II. "No se permitirá que se siga jugando con la vida de los guatemaltecos", dijo Morales en su perfil oficial de Facebook, el único medio en el que se ha pronunciado sobre la crisis.

Los amotinados pedían que 200 compañeros recluidos en el centro Las Gaviotas, en la zona 13 de la capital, fueran trasladados al mismo centro que ellos. También exigían que se autorizara la visita de sus novias, el ingreso de cualquier comida, estufas para cocinar, que los monitores no entren a sus áreas y que no los desnuden para cachearlos, ni a ellos ni a sus familias cuando acuden a visitarlos.