Dos nuevas avalanchas y una porteadora desvanecida por un golpe de calor han marcado la jornada en el paso fronterizo Tarajal II que separa España de Marruecos en la ciudad autónoma de Ceuta y que quedará cerrado hasta el próximo lunes día 17 de abril por la celebración de la Semana Santa.

Según ha informado Delegación del Gobierno, este jueves se han repartido 2.000 tarjetas que han permitido a otros tantos porteadores acceder a Ceuta para trasladar bultos con productos desde las naves del polígono del Tarajal hasta el país vecino.

El este paso fronterizo permanecerá cerrado desde este viernes hasta el próximo lunes día 17 de abril con motivo de la celebración de la Semana Santa, lo que ha provocado que los porteadores que han entrado a Ceuta hayan tratado de cruzar con el mayor número de bultos posibles, mientras los que no han podido acceder, se concentraran en el lado marroquí para protestar.

Se han generado hasta en dos ocasiones importantes avalanchas con empujones, golpes, carreras, que han tenido que ser controladas, no sin dificultades, por los agentes de policía, según han explicado las mismas fuentes.

Durante la mañana, una porteadora ha tenido que ser atendida por el servicio de urgencias después de sufrir un desvanecimiento, al parecer por un golpe de calor.
Igualmente, ha habido importantes retenciones de vehículos.

Da a luz en el paso fronterizo de Benzú

Dos agentes de la Guardia Civil de servicio en el puesto de control fronterizo de Benzú en Ceuta tuvieron que ejercer en la noche de este miércoles de matronas para asistir a una parturienta marroquí, vecina del pueblo próximo de Bellionech, que se acercó al puesto.

Sobre las 2.15 horas se personaron en el control fronterizo miembros de las Fuerzas Auxiliares Marroquíes acompañando a una mujer "con síntomas evidentes de estar de parto", explican desde la Guardia Civil. Ante la imposibilidad de trasladarse hasta el hospital marroquí más próximo, los componentes de la Guardia Civil dieron aviso inmediato al 112 pero no lograría llegar a tiempo.

Durante la espera, la mujer, que responde a las iniciales de F.Z.A., comenzó a tener fuertes contracciones y dilatación que indicaban el inminente alumbramiento del bebé, por lo que debieron improvisar un paritorio en las dependencias del puesto de la Benemérita.

"El proceso se produjo con tal inmediatez que los dos componentes de la Guardia Civil que se encontraban en el lugar, tuvieron que auxiliarla y asistirla  en la extracción del bebé", relatan fuentes de la Benemérita. Cuando llegaron los servicios de emergencias el bebé estaba ya en brazos de su madre, ambos en perfecto estado de salud.

El paso fronterizo de Benzú, cerrado al paso de transeúntes y vehículos, sólo se habilita para los vecinos de Bellionech con contrato de trabajo en la ciudad autónoma y a los niños escolarizados en la ciudad autónoma.