Pilar Lima (València, 1977) presenta este lunes, como adelantó el pasado jueves en exclusiva 20minutos, su candidatura y sus documentos políticos a la secretaría general de Podemos en la Comunitat Valenciana, cuya Asamblea Ciudadana se celebrará el 14 de mayo. Sorda de nacimiento y procedente de colectivos de la diversidad funcional, insiste en que se hable de lengua de signos y no de lenguaje, y también pide desterrar el "término obsoleto" sordomudo. "Soy sorda", afirma con decisión.

Senadora por designación de Les Corts Valencianes, propone reconectar Podem a los movimientos sociales, más "calle" y recuperar un "espacio propio" en la Comunitat Valenciana "desde la alegría". Sostiene que el secretario general saliente, Antonio Montiel, que anunció que no optará a la reelección tras apoyar a Íñigo Errejón frente a Pablo Iglesias, ha hecho un trabajo "eficaz", pero añade que esa labor parlamentaria "no es suficiente". Asegura que el Pacto del Botánico que dio lugar al Consell de Ximo Puig y Mónica Oltra con el apoyo parlamentario de su formación "no está en riesgo", pero ha dejado a Podemos en una posición de "subalternidad".

¿Por qué ha decidido presentar su candidatura a la secretaría general?
Sé que es un paso muy importante, pero también se explica por mi historia personal. Yo nací en un círculo, el de Patraix, hace tres años, cuando me metí en Podemos. Ves distintas situaciones, diversidad de candidaturas, Aprofundir el Canvi, Reconéixer-nos, Marea Valenciana, Més Morat Més Podem… Me parece que es una oportunidad para apostar por el consenso y unificar todas esas candidaturas. No es una decisión que yo haya tomado unilateralmente. Lo he hecho tras hablar con compañeros y compañeras de distintas autonomías, del territorio, que me han hecho pensar que necesitábamos dar ese paso con el objetivo final de abrir Podemos. Esto no significa que estos tres años lo hayamos estado haciendo mal, pero sí que pensamos que tenemos que mejorar Podemos respecto a cómo se encuentra ahora.

¿El objetivo último es llegar a un consenso, presentar una única candidatura que fusione a las que ha mencionado o que haya competencia?
Eso va a depender de la fase de documentos que empieza el lunes. Primero hay que definir qué líneas políticas queremos, cuál es la Comunitat Valenciana que queremos para el futuro. Qué vamos a hacer de cara a 2019, qué vamos a presentar, cómo nos vamos a relacionar con el resto de grupos políticos… Eso por un lado. Y también nos parece fundamental el documento con las líneas políticas. Ahí habrá diversidad de opiniones. Cualquier documento tiene su legitimidad, eso es clarísimo. Nuestro objetivo último es fortalecer Podemos, hacerlo plural. Si no hubiera consenso, no pasa nada. Competir es una palabra que no me gusta porque yo veo compañeros y compañeras en cada una de las candidaturas. Pero obviamente defenderemos nuestras líneas políticas, las que presentemos, de una forma sana y constructiva. Nosotros apostamos por un documento de feminismos.

¿Ha tenido contacto con otras corrientes para esa posible unificación?
Sí, he empezado ya a hablar con ciertas personas, pero me parece bien cumplir la calendarización del proceso. Este lunes se presentan los documentos y tengo sensaciones positivas. Queremos un proyecto de Podemos sólido, unificado, abierto, y esa es la voluntad que ponemos encima de la mesa, porque no queremos olvidar que la prioridad es el proyecto, y no las caras ni los espacios de poder.

Apuesto porque las personas que se han ido en estos últimos años, porque no hemos sido todo lo perfectos que debíamos ser ¿Qué cree que puede aportar al partido?
Puedo aportar mi experiencia interna y la experiencia institucional. He aprendido muchísimo en estos dos años en el Senado y me ha ayudado también para pensar e idear qué instituciones quiero para un futuro. Apuesto porque las personas que se han ido en estos últimos años, porque no hemos sido todo lo perfectos que debíamos ser, vuelvan y porque se queden los que están, para fortalecernos. Pero, como decía antes, también apuesto por abrir Podemos a nueva gente, a la sociedad civil organizada, tejer esos contactos, esas líneas de trabajo, porque al final Podemos es una herramienta que tiene que valer para mediar.

¿Quiénes le acompañan en la candidatura?
Principalmente, y es un valor que me acompañe, Héctor Illueca. Es una persona que aporta muchísimo y estamos construyendo el equipo. También me apoya Rita Bosaho, está Txema Guijarro, compañeros del Consejo Ciudadano Estatal que son valencianos… A partir del lunes intentaremos abrirnos a los militantes de las bases para que también nos acompañen. La idea es crecer y acompañaros a participar, porque todo el mundo es bienvenido y estamos abiertas a propuestas, a distintos perfiles e ideas.

¿Qué papel jugará en concreto Héctor Illueca, a quien últimamente se ha visto en varios actos junto a Pablo Iglesias? ¿Será su mano derecha?
Pues no sé si mano derecha o mano izquierda, pero creo que voy a tener muchas manos derechas e izquierdas. Apuesto por la coralidad. Me gusta mucho trabajar y algo que quiero hacer es visibilizar distintos perfiles, porque Podemos es muy grande, hay muchísima gente, pero no se ve, no se conoce. Creo que la visibilidad te da facilidad para comunicar qué es lo que estamos haciendo. Héctor es un cerebro que nos puede ayudar muchísimo en las líneas políticas, tiene experiencia y la quiero aprovechar porque es muy válida.

¿Se considera la candidata de Pablo Iglesias?
No. Nadie decide si me presento o no, lo decido yo, yo decido si doy el paso o no. Además, llevo tiempo hablando con compañeros y compañeras de la Comunitat Valenciana, de Madrid, del País Vasco, y desde luego la decisión la tomo yo en función de lo que creo que puedo aportar para ser agente del cambio. Si me apoya o no, este es un proceso neutral, autonómico, de la Comunitat Valenciana y tiene que pertenecer a la Comunitat Valenciana. A mí la gente me conoce desde hace tres años que llevo trabajando aquí y no creo que se vayan a dejar influenciar por esto de que soy la candidata de Pablo [Iglesias].

¿Pero se siente más cercana a Pablo Iglesias o a Íñigo Errejón?
Yo me siento cercana a Podemos. A Irene Montero, a Rita Bosaho, a Ione Belarra, también a Pablo Iglesias, a Pablo Echenique... Íñigo [Errejón] también me parece un talento y ha aportado muchísimo. Me alegro de que esté y de que siga. No creo en las facciones.

El principal reto es 2019. Qué relaciones queremos mantener con el Gobierno valenciano actual y con el resto de partidos ¿Cuáles serán las principales líneas del programa político que presentará este lunes?
Tanto en el documento organizativo como en el político tenemos retos. El principal es 2019. Qué relaciones queremos mantener con el Gobierno valenciano actual y con el resto de partidos. Yo soy muy conciliadora en esta línea. Apostamos por decir las cosas como son y no vamos a ir hacia una ruptura ni vamos a romper el Pacto del Botánico, pero sí que tenemos que partir de una coherencia desde Podemos. La sensación actual que se respira es de subalternidad, por qué si no estamos en la oposición estamos como apoyo… Existe ahí una ambigüedad. Creo que tenemos que buscar esa coherencia. Este equipo va a trabajar por ello, por construir un espacio propio.

¿Y respecto a la forma de organizar Podem?
El mandato que salió de Vistalegre fue de unidad y humildad. Eso tiene que ser clave para fortalecer Podem en la Comunitat Valenciana en el futuro para que esta herramienta que es Podemos se desborde y nuestro mensaje pueda llegar a todos los ámbitos sociales. Hemos demostrado solvencia estos años en las instituciones, hemos demostrado que podemos gobernar en ciudades como Madrid, Barcelona o Cádiz. Nuestro reto fundamental es 2019.

¿Cómo valora el Pacto del Botánico? ¿Cree que el acuerdo puede peligrar?
No, no tenemos una intención rupturista. Ese no es el objetivo. El objetivo es defender de forma firme el interés de los valencianos y de las valencianas y velar porque eso se lleve a cabo en las instituciones, ser ese agente vigilante entre lo que se dice y lo que se hace. Un ejemplo claro es la financiación autonómica. Ser capaz de explicar qué pasos se están dando para mejorarla. Si ahora bajamos a la calle y preguntamos a una persona sobre cómo afecta la infrafinanciación al sistema de bienestar en nuestra comunidad, la gente no sabe contestar a eso. Hace falta mucha pedagogía.

Las inversiones que contemplan los Presupuestos Generales del Estado agravan esa situación…
Ahora tenemos un problema grave con los Presupuestos del Estado, somos junto con Andalucía los que peor situación tenemos. ¿Qué vamos a hacer respecto a esto? ¿Qué papel de sumisión se va a adoptar respecto a Madrid? Todo eso hay que cuestionarlo. Hay que tener valentía a la hora de decir las cosas y dejar de lado los intereses partidistas que se tengan en determinados momentos. Podemos tiene que apostar por la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace porque eso es lo que nos va a distinguir de las viejas actitudes de otros partidos políticos tradicionales.

Podemos tiene que apostar por la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace porque eso es lo que nos va a distinguir de las viejas actitudes de otros partidosEso guarda relación con el papel que ha tenido Podemos desde las elecciones autonómicas de 2015. ¿Cómo valora el trabajo que se ha hecho en Les Corts y el liderazgo de Antonio Montiel?
Es una pregunta compleja y difícil. Yo con Antonio Montiel tengo muy buena relación, hemos trabajado juntos. A nivel parlamentario, dentro de Les Corts, creo que ha sido un trabajo eficaz, aunque siempre añado la coletilla de que lo que se apruebe se lleve a cabo. Valoro el trabajo que se ha hecho, hemos presentado muchísimas iniciativas valiosas en la Comunitat Valenciana, pero también tenemos que darnos cuenta de que ese trabajo parlamentario no es suficiente. No podemos obviar que una institución tiene una capacidad increíble de absorción, es muy fácil, y se requiere muchísimo autocontrol, y hablo en general de todos los compañeros y compañeras, y creo que nos ha faltado una propuesta más amplia. Por ejemplo, si presentas una proposición que luego no se lleva a cabo o no tiene una traducción en la realidad, hay un fallo en la institución, algo está pasando.

¿Qué cree que le ha faltado a Podemos en la Comunitat Valenciana?
Nos ha faltado la parte del trabajo en la sociedad civil, con los movimientos sociales, la palabra calle. Y no hablo de ir de manifestación en manifestación, sino de tejer esas redes, crear ese clima de confianza con la sociedad civil. Por ejemplo, si en la Comunitat Valenciana preguntas por Podemos la gente solo conoce a Antonio Montiel, y ya está. En Compromís no solo se conoce a Mónica Oltra, sino a más gente. Nos ha faltado dar visibilidad a los diferentes perfiles valiosos con los que cuenta Podemos, el trabajazo que se ha hecho en el ámbito rural, en el mundo de la sanidad… Se ha centrado demasiado el trabajo en lo institucional y se ha dejado de lado ese trabajo con los movimientos sociales y con la calle. Y eso es lo que tenemos que abordar.

Las bases decidirán una posible entrada en el Consell

¿Cree que Podemos podría haber hecho ese trabajo si hubiera entrado a formar parte del Gobierno valenciano y hubiera gestionado áreas concretas como está haciendo Compromís?
Está claro que nuestra vocación principal, nuestro objetivo, cuando surgió Podemos, era gobernar. Y después de ver las instituciones por dentro y darnos cuenta de todo lo que hay que cambiar, más aún. Necesitamos gobernar y podemos hacerlo de una manera diferente y se puede gobernar para la gente y para la mayoría social. Estamos a la cola en servicios sociales, algo que se tendría que haber fortalecido en un momento de mayor vulnerabilidad. El PP ha desmantelado los servicios sociales en sus 20 años de gobierno en la Comunitat Valenciana.

¿Pero no habría sido más útil estar al frente de áreas como Bienestar Social o Empleo?
Ese debate debería haberse hecho mediante consulta a los inscritos e inscritas, y no se ha hecho. No puedo responder a eso porque creo que es una decisión colectiva, no es una decisión mía personal, y ahí voy a ser muy clara. Las consultas a la ciudadanía son un punto clave del documento estatal y creo que hay que establecer una línea con ello aquí. A mí me encantan las consultas y que la gente vote, y esa es también la apuesta de nuestro equipo.

¿Se incluye en su documento o en sus intenciones políticas hacer esa consulta sobre la entrada en el Consell a las bases de Podemos en la actual legislatura?
Es una decisión fundamental, es algo básico, clave. Y además lo pide la gente, las bases. Quieren participar en ese tipo de decisiones. Es un debate amplio y no es tan complicado crear el espacio para tenerlo.

Yo no quiero hacerme foto ni competir por ningún protagonismo ni ponerme ninguna medallitaEs decir, el Pacto del Botánico no peligra, pero debe ser sometido a la opinión de las bases.
Reitero, el Pacto del Botánico no está en riesgo, pero tendremos una actitud vigilante con lo que se dice y lo que se hace. Si me dicen que en dos meses se ha cumplido el 90% del pacto, veremos si eso se traduce en una realidad, veremos qué opina la ciudadanía de eso. Ya está bien de palabras, ya está bien de hablar de pactos como si fueran setas cuando luego no tienen repercusiones ni una traducción real. Yo no quiero hacerme foto ni competir por ningún protagonismo ni ponerme ninguna medallita. Esa no es la forma de funcionar. Nuestra apuesta son hechos y no palabras. No hemos llegado a las instituciones para hacernos amiguitos ni para acomodarnos, sino para trabajar. En función de las mayorías y minorías presionaremos desde donde nos corresponda, pondremos cosas en la agenda.

¿Cuál ha sido la decisión del actual Consell que más le ha gustado en estos casi dos años?
La aprobación de la renta valenciana de inclusión me pareció muy importante, era también una apuesta personal. Y hace poco me pareció maravilloso que se aprobara, por fin, la ley de derechos de las personas transexuales. Tengo una relación especial con ese colectivo. Espero que también se pueda aprobar una ley similar a nivel estatal.

¿Y la que menos?
No es exactamente una decisión del Gobierno, pero creo que la actitud de Ximo Puig facilitó el Gobierno estatal del PP, y eso no me lo esperaba.

Usted es sorda y ha trabajado por el colectivo antes de su llegada al Senado y desde la Cámara alta. ¿Su condición suma, resta o no influye en su decisión?
He trabajado en entidades de personas sordas. A nivel comunicativo, toda la gente que me rodeaba sabía lengua de signos, era mi lengua vehicular, del día a día, y ahora estoy, vamos a llamarlo así, en el mundo oyente. En el instituto y en la universidad luché para que me aprobaran las intérpretes de lengua de signos. En el Senado me las aprobaron enseguida, fue inmediato, y lo agradezco. La gente con diversidad funcional tiene que ver eso como referente y se tiene que ver reflejado en la ciudadanía.

Mónica Oltra y la posible confluencia con Compromís en 2019

¿Mónica Oltra es para usted una rival política o una aliada?
Una aliada, claramente. Competir con Mónica Oltra es imposible, es una persona muy querida, muy valiosa, ha demostrado que estar en la oposición con el PP gobernando es muy duro.

¿Entonces barajaría exportar la confluencia con Compromís a las elecciones autonómicas de 2019?
Lo decidirán los inscritos e inscritas. Depende también de lo que proponga Compromís y de lo que propongamos nosotros. Es importante ahora crear nuestro espacio propio para poder hablar con Compromís de igual a igual.

¿Es posible asaltar los cielos desde las instituciones?
Sí, es posible, pero con muchísimo trabajo. Hace falta también muchísima pedagogía. Nosotros hemos asumido ya que tenemos todo en contra, que no gustamos a los de arriba, que causamos preocupación, pero estamos fuertes y vamos a resistir, y creemos que es posible gobernar para cambiar las cosas.

Si veo que pierdo el apoyo de la mayoría ya tomaré la decisión de irme, desde luego¿Seguirá en la dirección estatal de Podemos si resulta elegida secretaria general valenciana?
Es incompatible. Evidentemente, estaremos si ganamos porque la secretaria general también participa representando a la Comunitat Valenciana en el Consejo Ciudadano Estatal, pero no, ya dijimos que tenía que ser un cargo orgánico o un cargo público máximo por persona, y así esto hará que crezcamos más y que haya necesidad de más personas.

¿Su idea es compatibilizar el escaño en el Senado con la secretaría general?
De momento, sí. Es perfecto porque el Senado es la cámara de representación territorial y me centraré en trasladar las demandas concretas de la Comunitat Valenciana.

¿Se ve como secretaria general de Podemos?
Me veo con la gente. Tengo claro que va a ser muy duro, pero creo que también habrá alegrías y me he dado cuenta de que llevo una semana riéndome. Me veo si veo que hay mucha gente apoyando. Si veo que pierdo el apoyo de la mayoría ya tomaré la decisión de irme, desde luego. Tengo muy claro que esto es una época y que todos estamos de paso.

"El Senado, o lo reformamos o no vale para nada"

Hay una opinión bastante generalizada que considera al Senado una Cámara sin poder de decisión, e incluso un cementerio de elefantes. Lleva dos años como senadora. ¿Ha cambiado su visión desde dentro?
El Senado, o lo reformamos o no vale para nada. Es una institución que se ha ido dejando y lleva 20 años secuestrada por el PP. Nosotros, con nuestra entrada, hemos aportado frescura y gracias a estar ahí hemos conocido la institución en profundidad. Es la cámara de representación territorial, y eso no se cumple. La verdad es que parece una agencia de colocación del PP y del PSOE. Soy escéptica sobre que pueda hacerse una reforma en dos años. No nos han dejado estar en la mesa porque no caemos bien, molestamos.